8 de diciembre de 2017

Walt Withman: ¡Poetas del porvenir!

--Imagen tomada de la red-

Poetas del porvenir ¡Oradores cantantes,
músicos del porvenir!
No es el día de hoy quien debe justificarme
y explicar quién soy.
Sois vosotros, la nueva generación, nativa,
atlética, continental, más grande que todas
las conocidas.
¡Levantaos!  ¡Debéis justificarme!
Yo no hago más que escribir una o dos
palabras acerca del futuro,
me limito a adelantarme un momento
y solo para retomar y correr apresuradamente
a las tinieblas.

Soy un hombre que, pasando sin detenerse,
dirige al azar una mirada hacia vosotros
y luego vuelve el rostro,
dejándoos el cuidado de examinarla y definirla
reservándoos lo fundamental.

4 de diciembre de 2017

La hora imposible

-Imagen Adriana Veyrat- 
El ocaso,
nuestro encuentro.

Yo soy cielo,
tú eres aire.

Es la hora del poniente.
Es la hora que evapora
la fina línea que separa
tu evanescencia y mi materia.

El lucero vespertino
nos alumbra.
Un abrazo gaseoso
entre velos imposibles.

Y de vuelta a mi mundo de ruidos.
Y tu vuelta a la negrura que todo lo traga.


-Verónica Calvo-

30 de noviembre de 2017

Zuloaga en el París de la Belle Époque. 1889-1914

-Imagen: Ignacio Zuloaga-

La exposición en Madrid de Ignacio Zuloaga en el París de la Belle Époque pretende ofrecer una imagen de la obra del pintor de Eibar poco habitual en España. Sin obviar la interpretación tradicional que le une al tópico de la España negra, el recorrido expositivo excede esta concepción y muestra cómo la pintura de Zuloaga (Éibar, 1870-Madrid, 1945) combina un profundo sentido de la tradición con una visión plenamente moderna, especialmente ligada al París de la Belle Époque y al contexto simbolista en el que el pintor se mueve por aquellos años.
Para poder contar esta visión del pintor Ignacio Zuloaga es necesario situar su obra junto a la producción de otros artistas contemporáneos como Paul Gauguin, Paul Sérusier, Pablo Picasso, Francisco Durrio, Santiago Rusiñol, Maurice Denis, Émile Bernard, Giovanni Boldini, Jacques Émile Blanche o el escultor Auguste Rodin, entre otros. La muestra, con más de 90 obras, ha contado con más de 40 prestadores, entre colecciones particulares nacionales e internacionales además de la propia familia Zuloaga, e instituciones como la Galleria Internazionale d’Arte Moderna di Ca’ Pesaro, Venecia; Museum of Fine Arts, Boston; Musée d’Orsay, París; Musée national Picasso, París; Musée Rodin, París; Museo de Bellas Artes de Bilbao; National Gallery of Art, Washington D.C.; The State Hermitage Museum, San PetersburgoThe State Pushkin Museum of Fine Arts, Moscú.
Esta exposición es una producción de Fundación MAPFRE, comisariada por Leyre Bozal Chamorro, conservadora de colecciones de Fundación MAPFRE y Pablo Jiménez Burillo, director del área de cultura de la misma.
Hasta el 7 de enero de 2018
Precio: 3€
Lugar: Fundación MAPFRE Paseo de Recoletos, 23 (Madrid)

25 de noviembre de 2017

25 de noviembre (4)

Cada día amanece una incógnita.
Caminar como una sombra
entre su humor y el terror.
Hoy puede ser atención,
declaración de amor
y aroma de flores frescas.
Pero también puede acabar
en dolor. En ese pavor
que impregna el insulto,
la degradación. Humillación,
golpe, saturación, silencio,
soledad y omisión.

Y del otro lado de la pared
escuchan y callan.
Y el estado de terror instaurado
con la vergüenza que ella siente.

Y ellos nada hacen.
Y ella, sola, no puede.


-Verónica Calvo-

21 de noviembre de 2017

Hoy es otoño

-Imagen tomada de la red-

Llueve en la ciudad,
en nuestra calle,
en mi recuerdo.
Si pudieras ver nuestro paseo
cubierto de otoño,
de lluvia,
de nosotros…

Llueve y es vida,
es nostalgia,
es tu ausencia.
Hoy es verdadero otoño
en la magnitud de su metáfora.


-Verónica Calvo-

17 de noviembre de 2017

Divagaciones


-Imagen Duy Huynh-
La vida, hecha.
Los problemas.
Los sueños.
Lo que existe.
Lo que (se) cae.
Las precuelas
y las secuelas.

-Ahora voy,
           ahora me quedo-

El porvenir…

-¿Te has fijado?
                        Por
                            venir-

Lo que quizá, venga.
Lo que no queremos que venga.

Y la rueda de la vida
lo que rueda.


-Verónica Calvo-

13 de noviembre de 2017

Minghun

-Imagen tomada de la red-


Xue Yú volvió a bajar la cabeza. Sabía que no sería sencillo vivir con la vergüenza que sentía, pero vivir sabiendo que el estigma familiar pasaría por siempre como una herencia, era sencillamente insoportable.
   No se atrevía a mirar a sus padres; ni a ellos ni a toda la aldea que había acudido al tribunal encantada de presenciar la humillación. La mentira mantenida durante esos tres años sobre su presunta prometida, su repentina enfermedad y muerte le pesaban como una losa. ¿Por qué no había sido capaz de actuar libremente afrontando con valentía las habladurías nacidas de tradiciones obsoletas y degeneradas?
   Miró al honorable juez Zhao al escuchar que este pronunciaba su nombre y comprobó que aquellos tres hombres asentían señalándole a él y luego a sus padres.
   La aldea entonó al unísono un oh cargado de satisfacción. Ya estaba todo dicho y sentenciado.
   Lo que Xue Yú no podía entender era que aquellos tres hombres hubieran reconocido su delito con tanta facilidad. Todos sabían que en caso de ser descubiertos lo negarían, que siempre ataban bien los cabos por su propio interés para poder seguir ejerciendo su profesión de ladrones de cadáveres. Seguro que había dinero por medio. Un suculento premio a la osadía y un pasaje para exiliarse a algún lugar más remoto todavía para continuar impunemente con su modus vivendi.
   Tres policías le asieron por debajo de las axilas y le pusieron en pie. Miró a su madre que seguía ocultando su rostro con un pañuelo. Su padre mantenía una incómoda dignidad. Habló el honorable juez Zhao:
  
—Joven Xue Yú, reconocidos los hechos es hora de escucharle.

—Honorable juez Zhao, mi delito ha sido tener veintiún años y vivir en esta remota aldea a orillas del Río Amarillo, donde las creencias todavía viven en épocas remotas y han ido degenerando de su verdadera raíz. Somos pobres y ninguna mujer querría casarse conmigo. Tampoco mi familia puede pagar por una esposa. Mi madre no quiso aceptar una novia de paja por el ridículo que caería sobre nosotros. Este es el motivo por el que mis padres recurrieron a esos tres hombres. Sus honorarios, créame, aun siendo bajos, supuso un esfuerzo poder pagarlos. Nunca supimos de qué mujer se trataba, y con el precio que pagaron por ella no esperábamos una hermosa y todavía compuesta esposa. —Hizo una pausa para secarse los ojos y poder mirar a la familia Yao—. Créanme. Si hubiéramos sabido que iban a desenterrar a su honorable madre, señora, jamás lo hubiera permitido. Hubiese vivido con la vergüenza de mi soltería y hubiera aplacado la de mis padres. Solo pido, honorable juez Zhao, que haga justicia sobre mí dejando al margen a mi familia y que en adelante sean prohibidos y perseguidos los Minghun para que nadie más se vea en la angustia de tener que cumplir con creencias que solo atrasan el progreso de la mente humana.

   Dicho lo cual, Xue Yú volvió a tomar asiento sabiendo que tendrían que trabajar de sol a sol para pagar la cuantiosa multa que cubriría aquel denigrante expediente.


-Verónica Calvo-

9 de noviembre de 2017

Insomnio

-Imagen Elena Dudina-
La noche, con su capa azabache,
acompaña los insomnios
abriéndose por entera
a escuchar mis desatinos.

Mira,
en esa esquina sigue vivo su recuerdo.
Miro el techo y desfila la sombra de futuros
suicidados y en la garganta, lo que callo.

La noche besa mis labios
y reclama mi silencio.
Quiere dormir arropada por estrellas.
Callo. Duerme. Yo, la velo.


-Verónica Calvo-



5 de noviembre de 2017

Stan Rice: El exceso es el alivio

-Imagen Katia Chausheva-

Abandónate, abandónate. El exceso
es el único alivio
así que abandónate. El sol está en el árbol.
Pon tu boca sobre la mía. Abandónate al
rayo y al ardor, pues el miedo son escenas soñadas
de lo que sucede tras la muerte. Es ser rechazado por
lo que se inclina con dolor.
En la mente el codo se dobla, alza la copa.
Lo peor está todavía por soñarte,
así que doblega la intriga que
soñaste. Huye de la aguja de heno en el árbol
del cerebro.
El exceso atrae por oleadas. Las estrellas se consumen.
La oropéndola
se asoma y se lamenta. El miedo es el temor a ser
menos
para siempre. Así que abandónate. Inclínate y besa
cuanto veas.

1 de noviembre de 2017

En el Camposanto

-Imagen tomada de la red-
Por el muro húmedo trepa la yedra
en este camposanto y su silencio.
Paseo por sus tumbas; lo evidencio:
nombres olvidados, gastada piedra.

En esta oscura noche solo hay bruma
y un halo misterioso, como un velo,
me invita a enfrentar y lo desvelo,
sintiendo que mi miedo lo perfuma.

Sentada en esta tumba y su blancura
escucho lejos una melodía
de voces cristalinas. Qué hermosura.

La luz de vela que asemeja al día
portada es por perdida ánima oscura.
Me mira. Ahora soy su melodía.


-Verónica Calvo-

26 de octubre de 2017

Desde Extraño Mundo

-Imagen Elena Dudina-
Pasear a la última hora del estío.
Silencio, soledad y respirar.

Observo desde Extraño Mundo
el ir y venir de mis ideas.
Allí, donde el viento
despeina los olvidos.
Allí, donde acaricio
el cielo y sus incógnitas.

Y entonces sucede.
Siento que elevo mi mente
entre calima vespertina,
y dejo los dolores,
las angustias anidadas
y todo lo que me hace débil.

Todo está en calma.
Todo está bien.
Vuelvo de mi mundo.


-Verónica Calvo-

22 de octubre de 2017

Mediocridad

-Imagen Leonor Fini-


Están por todas partes.
Se han extendido como plaga.
Alaban, tienen la palabra exacta
y miran si les crece el comentario y la visita.

Copian diseño, calcan contenido
y plagian sin rubor las ideas ajenas,
aquellas grandes letras 
que saben jamás crearán.

Han hecho piña
y auguro acabarán,
como cuervos que son,
sacándose los ojos
las entrañas y la vida.

Yo las vi hace poco.
Estaban en su corral.
Parecían dóciles, inofensivas
y hasta bellas.
Pero no te dejes engañar
por su dulzura:
han anidado en tus letras
y te robarán el alma,
la sangre, la idea y el poema.


-Verónica Calvo-

18 de octubre de 2017

Saudade


es estar a solas,
muy sola,
con la soledad.

Es tener un clavo
en mitad del corazón
y sangrar eternamente.

Saudade

es sentir el invierno
anidado en las arterias.
Es respirar escarcha y niebla.

Es vislumbrar la muerte,
cerrar los ojos,
y dejar que suceda.


-Verónica Calvo-

14 de octubre de 2017

Japonismo: Haiku y reseña en Frontera esdrújula




La caracola
del mar sabe secretos
pero ella calla


-Verónica Calvo-



Podéis leer la primera reseña de Japonismo en Frontera esdrújula, por Marian Ruiz.
Gracias, Marian!!!

10 de octubre de 2017

La ventana


-Imagen tomada de la red-
Es de noche.
Lo confirma una mirada a la ventana.
Esta ventana me remite
al recuerdo gris plomo
de una porción de cielo
triangular y anodina.

-Anestesia. Un día y otro.
Un día y o t r o. Anestesia. –

Pero ahora es de noche
y esa ventana es amplia.
Aun así
esquiva los vencejos del estío
y evita que la luz, pose su presencia
dentro de este cuarto.
En la noche la ventana
duerme su extremo cansancio
mientras yo, en mi insomnio, la vigilo.

-Verónica Calvo-


6 de octubre de 2017

Almudena Guzmán: un poema

-Imagen Katia Chausheva-






Hasta entonces
nadie me había escuchado.

Todos venían a mí
con sacos y sacos
de palabras
y ahí me quedaba yo
y ahí me dejaban ellos
como un burro
al borde del precipicio,
deslomada por el peso ajeno
y sin poder aligerar
ni un solo gramo
de mis propias alforjas.

Ahora,
mientras hablan y hablan,
pienso en lo que me ha dicho
el príncipe rojo
y sonrío:

No los perdones
porque saben lo que hacen.



(De El príncipe rojo)

2 de octubre de 2017

Volví a algunos lugares

-Imagen tomada de la red-

Volví a nuestro cine
y me senté en la última fila,
bien centrada con la pantalla.
También a ti te gustaba el cine,
la última fila y la butaca centrada.

En la oscuridad de la sala
comencé a añorarte,
a sentirme muy sola y triste.
Miré la butaca vacía a mi derecha
e imagine tu presencia.
Extendí mi mano y acaricié allí
donde debía estar la tuya
y solo arañé el aire.

Bendita soledad de algunos cines
con sus extraños horarios,
que dejan intimidad para secar lágrimas.

La película no te habría terminado de gustar,
pero luego, en nuestro rincón del bar,
habríamos desgranado su estructura:
los planos, la luz, el vestuario,
la interpretación, el guion…
Concluiríamos, como siempre,
comentando nuestros puntos de vista
en cuanto a su mensaje.

Y salí de la sala a paso lento
por no importunar a mis fantasmas.
Pasé delante de nuestro bar
y supe, conteniendo la emoción,
que había ganado otra batalla
a esos lugares a los que, sin ti, no había vuelto.


-Verónica Calvo-

28 de septiembre de 2017

A Erato (no es tu culpa)

-Imagen “Erato Edward John Poynter -

No es tu culpa.
Eres versátil
y te adaptas a las mentes.

Te inventas,
             te versas,
             te liberas
                        e inspiras.

No. No es tu culpa, créeme.

Elevas,
   anidas imágenes,
         ahondas sentimientos
                         y (te/nos) desdoblas.

Nosotros pervertimos tu esencia.
Ignoramos tu belleza e importancia.
Censuramos en nosotros y en los otros
y acabamos prostituyendo la palabra.

Te juzgamos en el otro:
  este sí, este no,
  esto sí, aquello NO.

No es tu culpa
el mercadeo que a tu costa se crea.
Seguirás viva en el éter
escribiéndote en el alma del poeta.
Y lo otro:
que se mientan entre ellos.


-Verónica Calvo-