14 de julio de 2026

¡¡¡¿Hasta pronto?!!!

Ando con muy poco tiempo libre y blogger no lo pone fácil. Tardo mucho en intentar dejar una entrada medianamente bien (letra y tamaño que cambian, se descentra todo etc.), a veces tarda en publicarla horas, incluso un día, blogs que no abren, tienen pegados publicidades (algunas con virus) y que muchas veces no dejan acceder al blog, comentarios que no se publican y ya ni a spam van, dificultades hasta para comentar en mi propio blog y todas estas cuestiones que de sobra conocemos.
Hace poco leí a alguien que decía que había cerrado los comentarios y que desde que lo había hecho tenía muchísimas visitas más. Siento desilusionarle, pero lo que ha pasado es que, como no hay nadie al volante, se ha llenado de bots de India, China y Rusia. Me llegó el aviso por StatCounter. Y que blogger no lo impedía. Esta es la razón por la que tenemos miles de visitas diarias. El Centro de ayuda, inexistente.
No sé si volveré. De momento me tomo un descanso por aquí. 
Pasad un buen verano y a los amigos del otro lado, invierno.
Echad mucha paciencia.
Abrazos!!!


10 de mayo de 2026

Felipe Benítez Reyes: Episodio de infancia

 

 
-Imagen tomada de la red-

Se fue la luz en la casa de campo.

Al reflejo ondulante de una vela,
veía yo la noche pasar, como un ser vivo, entre las cosas.

Se hizo un silencio sólido, acompasado
con la fantasmagoría inquieta de la llama.

Pero entonces oí la respiración de la montaña dormida,
el susurro melódico del viento entre los árboles,
el latir de la luna vagabunda.

En medio de aquella tenebrosidad dorada,
en mitad del vacío, hablaba el universo.

Aún intento descifrar qué me decía.


Felipe Benítez Reyes

(Los expedientes de la madrugada)

24 de abril de 2026

Hubo una breve eternidad

                                               -Imagen: Hu Ju Din-


Miraste hacia el cielo.
Vi el infinito en tu pupila.
La alegría vibraba en el aire
y se meció, por un instante,
en una nube algodonosa.
Todo fluía en la paz de la mañana:
el rumor del río,
el perezoso motor de alguna barca,
una voz lejana…
Hubo una breve eternidad
de silencio absoluto
que, como la bruma nocturna,
horadó el corazón nuestro.
 
Elevamos la mirada al cielo.
Cerramos los ojos
y miramos hacia dentro.

El murmullo del río
acompañó nuestro silencio.
 
Verónica Calvo
ISNI: 0000 0005 0390 9911