20 de enero de 2026

Recordar


 

I

La calidez de la caricia.

Suave murmullo

deslizado por la piel.

Canta la sangre.

 

II

El asombro.

Descubrir

la presencia de la ausencia.

Como una lluvia de plumas

sobre el corazón loco.

 

III

Que la distancia no existe.

A un latido estamos.

Recuerdo y voy.

Recuerdas y aquí estás.

Un viaje existencial.

 

Verónica Calvo

ISNI: 0000 0005 0390 9911

42 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Me has hecho pensar en algo que no había caído.
Viajo existencialmente a diario.
Y cada vez más.

Un poemazo!!!

Besos.

Verónica Calvo dijo...

Donde va la mente, vas. Lo que imaginas es una realidad. Ya lo empieza a decir la ciencia. Creas realidad en otro lugar.
Así que... sí. Viajas y vives a diario allí donde quieres y como quieres 😉

Bss.

A.S. dijo...

Tu ensayo poético es precioso, Vero!
Nos cuentas tanto con tan poco!

Leer tu poesía siempre es un dulce placer...
Un fuerte abrazo!

Verónica Calvo dijo...

Muchas gracias, Albino.
Recordar...

Abrazo!!!

lunaroja dijo...

Mi querida, mi Vero amigui.
Es un lujo leerte, es que abrazas con tus palabras y todos nos sentimos parte de tu poesía.
Eso es tener el don!
Gracias bella.
Un besazo.

Joselu dijo...

Este poema respira como quien acaba de despertar de un sueño cálido: la primera parte es piel y música, ese instante donde el cuerpo se convierte en lenguaje y la sangre —terriblemente viva— canta como un instrumento antiguo que aún recuerda las manos de su primer intérprete.

En la segunda estrofa, la poeta se sumerge en la paradoja más hermosa del amor: la presencia de la ausencia. Esa fórmula —a mitad de mística y de dolor leve— es un hallazgo sutil. La lluvia de plumas no moja, pero pesa. Cae con ternura sobre un “corazón loco”, metáfora que trastoca la serenidad inicial: detrás de la caricia se abre el abismo de lo que ya no está.

Y en la tercera, el poema tiende su puente invisible: “la distancia no existe”. Qué afirmación tan rotunda en un tiempo de fracturas. Verónica Calvo convierte el recuerdo en tránsito, el tú y el yo en un vaivén de presencias recíprocas. “Recuerdo y voy. Recuerdas y aquí estás.” Dos frases como un espejo que se responde. Una poética de la cercanía interior: aunque los cuerpos se distancien, los latidos —ese lenguaje previo a la palabra— mantienen el viaje abierto, el viaje existencial.

Es un poema pequeño en extensión, pero vasto en resonancia: del tacto a la trascendencia, del cuerpo al alma, de lo temporal a lo eterno. Su delicadeza es casi filosófica: eros y conciencia se dan la mano, acariciando el misterio.

Saludos

Verónica Calvo dijo...

Hoy necesitaba cariñitos, amigui querida 🥰
Gracias, gracias, gracias!!!

Beso lleno de admiración y cariño.

Verónica Calvo dijo...

Bienvenido, Joselu, y muchas gracias por este maravilloso análisis del poema. Me has dejado impresionada porque todo lo que dices es lo que latía dentro, pero es que has puesto en palabra y forma donde no llegué a expresarlo.
Un lujo tu presencia.

Saludos!!!

Maite dijo...

Dicen que recordar es volver a pasar por el corazón porque es el corazón el que tiene memoria... Bellísimos versos, querida Verónica, un fuerte abrazo.

Verónica Calvo dijo...

Lo creo. Todo emoción.
Me alegra que te haya gustado el poema.

Abrazo grande, querida amiga.

J.P. Alexander dijo...

Bello y melancólico poema. Te mando un beso.

Verónica Calvo dijo...

Gracias, J.P.

Otro beso para ti :)

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Precioso poemazo, Verónica.
Me voy aplaudiendo tras quitarme el sombrero.
Besicos muchos.

Verónica Calvo dijo...

Me alegra que te haya gustado.
Agradecida, Nani 🥰

Besos!!!

Carmen Silza dijo...

La mente nos lleva a donde nuestros pies no llegan.
Excelente poema Verónica.
Un abrazo

Verónica Calvo dijo...

Gracias, Carmen.
Así es. La mente crea nuestras realidades.

Abrazo.

carlos perrotti dijo...

Cada depurado muy inspirado verso me conmovió pero "Que la distancia no existe. A un latido estamos." es un evidente monumental hallazgo que sólo tus ojos de Poeta lograron detectar para mi fascinación y admiración a la par...
Abrazo de corazón!!

Verónica Calvo dijo...

Maestro, agradecida por tus palabras.
Basta recordar para revivir, basta imaginar para vivirlo. La mente, ya sabes, crea nuestras realidades.

Abrazo grande.

Conchi dijo...

Los mejore recuerdos nos hacen viajar por mucha distancia que haya entre dos personas que se aman. Lindo poema.

Abrazos.

lichazul dijo...

Emotivo y nostálgico, los humanos somos de viajes en el tiempo , la mente es el portal

Besitos 😽

Verónica Calvo dijo...

Basta recordar y ahí estamos, (re)viviendo de nuevo.

Abrazo.

Verónica Calvo dijo...

Qué verdad, somos viajeros del tiempo, pasado y futuro. La mente, el portal. Crea nuestra realidad.

Besos, Elisa 🌹

J.R.Infante dijo...

Los temas que tratas en tu poema son tan trascendentales que pegan un pellizco en el alma del poeta.
Muy bello, Vero
Un abrazo

Carlos augusto pereyra martinez dijo...

Me ensalman esos versos que hacen del recuerdo omnipresencia. ¿Qué hiciéramos sin ellos? Un abrazo. Carlos

Verónica Calvo dijo...

Muchas gracias, amigo.

Abrazo!!!

Verónica Calvo dijo...

Recordar nuestra propia historia. Todo un mundo que deja un poso de nostalgia y a la vez nos reconcilia y seguimos.
Qué poco seríamos sin el recuerdo.

Abrazo.

Gil dijo...

La caricia, suave murmullo deslizado por la piel, canta la sangre.. Uff! Que manera de contarlo! Saludos Veronica.

Verónica Calvo dijo...

Bienvenido, Gil.
Sonrío.

Saludos!!!

A.S. dijo...

ElTiempo! El pasado! Siempre hay algo... una voz, un murmullo, un aroma ocasional, que remueve el polvo de los recuerdos en nuestra alma...
Y cuando volvemos al tiempo, al pasado, nuestra alma se enfría, nos sentimos solos en nuestra propia noche. Lo sé...

Un beso para ti, Vero.

Verónica Calvo dijo...

Sí Albino así lo creo también. Y añado: recordar deja nostalgia, puede que por romantizar "lo que fue". Al menos a mí me pasa.
"Solos en nuestra propia noche"

Otro beso para ti, Poeta.

Mª Jesús Muñoz dijo...

El recuerdo puede ser caricia eterna, asombro, latir vivo y sincronía...El pensamiento vuela y llega donde tiene que llegar, a veces nos devuelve un sentimiento inesperado, pero lo cierto es que recordar es volver a vivir lo vivido, completando, restaurando, eternizando e impulsando al corazón a seguir adelante...Muy bello, creativo y sentido, Verónica.
Mi abrazo entrañable y agradecido por tu cercanía y buen hacer, amiga poeta.

Verónica Calvo dijo...

(Re)vivir lo vivido y sentido.
Qué poderosa es la mente.

Abrazo agradecido, querida amiga.

Eros de Passagem dijo...

Hermoso, Verónica, este tránsito de un código a otro, como corresponde a la transfiguración. Al subvertir el lado real, abre paso a otra realidad, que no es el Tú, sino con el Tú, por el verbo, por la palabra, convirtiendo la realidad atemporal propicia a la transmutación en el viaje existencial. Con un clic, la palabra captura lo que no se ve, pero se siente. Se consagra la plena manifestación de la poesía que, latente, la habita.
Saludos,


Verónica Calvo dijo...

"De un código a otro", qué bien expresado. Así lo siento. De lo real a otra realidad, pues se crea en un segundo, ese mundo paralelo donde sucede. Ya lo empieza a decir la ciencia. La mente imagina, recuerda, sentimos y sucede.

Saludos.

Laura dijo...

La presencia de la ausencia...
¡Qué verso!
Aquí sigo luchando para que no lo ocupe todo.
Besos, Verónica.

Verónica Calvo dijo...

Las ausencias...

Besos, Laura.

Meulen dijo...

Que bello. Sentir volando en la brisa de las plumas y vivir en esa intensidad lo que se extraña pero a su vez acompaña.
Abrazo grande 🍀🌾🌸🙏🏵️

Verónica Calvo dijo...

Recordar, revivir. Muchas veces un viaje de nostalgia.

Abrazo grande, estimada.

A.S. dijo...

Hola Vero! Vuelvo a leer tus poemas.
Me encantan!

Te deseo una feliz semana.
Besos.

Verónica Calvo dijo...

Muchas gracias, Albino!!!

Feliz semana. Que fluya.
Besos.

De barro y luz dijo...

Caricia, asombro, latido... tu poesía, ternura y belleza.

Bss

Verónica Calvo dijo...

Gracias, Luis.
De corazón 🙏

Bss.