13 de junio de 2012

Es sólo una montaña




Mirarás las altas montañas
y tal vez sólo verás la nada.
Más cuando las contemplo
pienso en su misterio,
en todo lo que ellas saben y callan.

¡Pero si es una montaña!
Me dirás en tu sorpresa.
Si, te diré casi sonriendo,
así es
Pero ¿acaso no sientes su fuerza,
la ancestral sabiduría que atesora?
Y seguramente pensarás que estoy loca.

Cuando contemplo una montaña
en mi silencio de mortaja por el duelo,
sólo pienso en la brevedad de nuestra vida.
¡Qué importantes nos creemos!
Pero mírala a Ella
Ahí estaba, ahí está
y el día que mueras, seguirá estando,
poderosa, silenciosa, inamovible,
observando cómo las generaciones pasan.

- ... Y se olvidan... -
 

 

111 comentarios:

Delion La Barge dijo...

Profunda reflexión intimista nos dejas en forma de poema,Verónica.
La música de fondo es una invitación a cerrar los ojos e imaginar una alta montaña para sentir su poder.
Te deseo de todo corazón que cada vez que corones una cima encuentres aquello que te impulsa a subirlas.

Besos

Verónica C. dijo...

Gracias mi querido Delion por tus buenos deseos. Bien sabes que es casi obsesión esto de subir cimas.
Las montañas me atrapan desde pequeña.

Besos

ELIzabeth dijo...

El polvo, montaña adentro, escala los patrones que hará huellas.

Tus versos reconcilian sima y cima, astro y estrella.

Gracias Verónica por el volcán de tu voz que lleva al fugaz continente de vuelta a su perenne isla.

Lapislazuli dijo...

Hermosas letras y a musica prefecta
Un abrazo

Sarco Lange dijo...

Cada vez que veo la Cordillera de los Andes me imagino que es un monstruo dormido que un día de estos va a despertar.

Un beso.

xiana dijo...

Eso mismo que describes lo siento también cuando miro el océano, tan inmenso, alargado, profundo, insondable...

Besos, Verónica.

guille dijo...

Siempre desde que tengo memoria (y eso es mucho tiempo) me han encantado las montañas.

Y me gusta y disfruto en patear sus caminos.

Y se que están desde bastante antes que yo y estarán mucho después.

Pero en mis pocos años, seguro, yo me he divertido mas que ella.
Y eso -divertirse- es lo esencial.

ReltiH dijo...

ME ENCANTA TU CORDURA TAN CADENTE Y CERTERA.
BESOS

TORO SALVAJE dijo...

Las montañas se ríen de los humanos, tan soberbios y vanidosos...
Y ellas inmortales siguen reinando majestuosas sobre la tierra.

Besos.

TriniReina dijo...

Vero, te leo y hasta me he asustado. Verás, ya sabes que muchas veces coincidimos, pero no imaginas cuanto lo hacemos en esto.
Las montañas siempre me han impuesto un "respeto" exagerado. Siempre han atrapado mi mirada y me han hecho reflexionar sobre lo insignificantes que soy (somos). A veces he achacado esa atracción por ellas al hecho de que vivo en tierra llana, pero no es así, sino que me atraen porque me muestran claramente lo efímero de mi paso y su permanencia. Como me sucede cuando miro el sol o el mar, en las montañas veo a Dios.

Besos

MAR dijo...

Me ha gustado mucho tu poema.Da para pensar un rato.
A mi, me pasa lo mismo,pero con el mar.
Bueno" montañera," que pases un buen día.
Bess

Verónica C. dijo...

Es curioso, Elizabeth, pues me fascina subir montañas elevadas y pasar arriba la noche con las estrellas.
Los volcanes también me atrapan.

El polvo del camino siempre escala los patrones que harán huellas, qué gran verdad.

Besos

Verónica C. dijo...

Gracias Lapislazuli :)

Abrazo

Verónica C. dijo...

Si Sarco, de hecho hay quien dice que ha despertado y ahora anda empezando a dormir el Himalaya.

Adentrarse por Los Andes es una experiencia poderosa que reconforta el espíritu.

Besos

Verónica C. dijo...

El océano, Xiana, me conecta con el interior, con lo más profundo.
La montaña me arranca de esta dimensión y me abarca por entera.

Ahora voy a ir un rato a correr por la orilla, ¿te vienes?

Besos

Verónica C. dijo...

¿Tienes mucha memoria, guille o muchos años? :P

Te diré que he visto montañas partirse de risa.
Te voy a contar una: La Maliciosa, en la sierra de Madrid. Bueno, por si no lo conoces, te harás una idea de cómo es esta montaña con ese nombre...
En invierno, con una nevadas tremendas se ven minifaldas y taconazos... Te imaginas lo que se divierten las montañas con estas cosas, ¿no?

Divertirse lo más que podamos.
Eso siempre.

Un abrazo

Verónica C. dijo...

ReltiH, a veces estoy lúcida, no creas :D

Besos **

Verónica C. dijo...

También a veces ajustician para equilibrar la balanza de orden cósmico ante tanto contemporáneo que maltrata el planeta.

Besos Toro Salvaje

Verónica C. dijo...

La naturaleza en si misma, Trini, habla y muestra su poderío.
Todos tenemos una sutil conexión con ella, pero con tanto pensar de manera "racional", se pierde, sobre todo en ciudades.
El sol, la montaña, el mar, las flores... todo ello habla, algunos veis a dios, otros una energía y otros no ven absolutamente nada (pobres)

Siempre que se va alguien que quiero mucho, no sé por qué, miro una montaña y siento todo esto que expreso en el poema; y la tristeza es infinita pues siento que ya no podrán ver las montañas como yo las veo.
Esto lo pensé cuando murió mi padre mirando La Cabrera, en Madrid.

Dejemos que sigan hablando y abrazando :)

Besos Trini

(Las cosas que nos pasan...)

Verónica C. dijo...

MAR, la cabra tira a la montaña y la sirena al MAR

:D

Besos!!!!!

(Sirena, más que sirena!!!)

MAJECARMU dijo...

Verónica,tu post lo hago mío,lo siento en profundidad,amiga.
Esa humildad me fascina,veo tus ojos de gaviota mirar la montaña desde la arena y después observo su vuelo limpio,transparente y mágico,que asciende hasta las alturas,olvidando su pequeñez,sus límites,sintiéndose montaña y mar...fundiéndose en el espíritu del paisaje.
Mi felicitación por tocar ese misterio,que a todos nos atrapa,esa esencia,que nos llama,nos habita y nos abraza,Verónica.
Gracias al "misterio",merece la pena seguir escribiendo y compartiendo...
Mi abrazo inmenso y feliz día,compañera y amiga.
M.Jesús

Rosana Martí dijo...

No es sólo una montaña, es mucho más que eso, quién no sepa apreciar el detalle de la vida, no sabe vivirla.

Un enorme abrazo amiga querida con mi cariño siempre.

Verónica C. dijo...

Eres Mujer Montaña, María Jesús :)

Si algo echo de menos aquí es precisamente mis escapadas a la sierra, escalar por La Pedriza, recorrer la Cuerda Larga...
El poder de la montaña se siente en el pulso.

Desde la arena ante la profundidad del océano cierro los ojos y voy a ellas...

Gracias a ti, por apreciar este Misterio, por sentir la naturaleza como una parte importante de nuestras vidas y por tus comentarios siempre llenos de belleza y profundidad.

Besos querida mía

Verónica C. dijo...

Es verdad, querida Rosana, así es :)

Besos llenos de cariño

Oski dijo...

Qué gran verdad...¿cuántas cosas podría contar si hablara? sabiduría ancestral obtenida generación tras generación.

Deberíamos ser todos un poco "montaña" absorbiendo las vivencias y dejando que eso aporte magestuosidad al conjunto. Y la montaña no habla...observa.

Menos hablar y más observar :-)

¡Abrazos!

Oski

Darío dijo...

Sin dudas, viéndolo así es contundente. O quizá, ella exista para eso, para que podamos concientizar esa nuestra fragilidad...

Ximo Segarra "ACAPU" dijo...

No podría entender la vida sin montañas, desde niño las he visto muy de cerca. Hay días que me pierdo mirando ese horizonte donde se acarician el mar y el cielo, pero siempre sé que detrás estoy rodeado de ellas, las montañas. Y hay días que, aunque sé que detrás mío el paisaje es llano y lleno de arena y agua, quiero ver y dejarme abrazar por ellas, las montañas.

Un abrazo Vero :)

MAR dijo...

JA JAJA¡ QUE BUENO¡

Arruillo dijo...

Es sólo una montaña,pero cuanto nos enseña cuando tenemos la fortuna de cabalgar a su lomo y qué razón tienes en esa comparación, qué ridículo se nos ve ante su inabalcable presencia.
Un abrazo, Vero.

M.Flores dijo...

Es cierto, las montañas son inamovibles y nosotros materia de relámpago que pasa veloz y apenas deja huella. Importante reflexión, que alguna vez, todos hemos pensado.
Pero las cumbres representan además, la espiritualidad del hombre, algo inmortal, dicen...
Besos querida, estoy de vuelta y creo que ansiaré los bosques que he dejado.

Verónica C. dijo...

Oski, son muy discretas las montañas, no suelen entrar en chismes, pero si sabes escucharlas e interpretarlas te dicen muchas cosas...

Menos hablar y más observar!!!
Las palabras se las lleva el viento y las acciones, quedan :)

Besos Oski, corona muchas cumbres :*

Verónica C. dijo...

Darío cada día me sorprendes :)

Me gusta tu reflexión, pero no olvides que también somos fuertes.
La montaña siempre es un reto, tanto físico como mental como espiritual; basta ascender a una en silencio, dejar que ella te enseñe el camino (y sus trampas)y te aseguro que tu fragilidad y fuerza quedan al descubierto.
Y al final, ¿qué te queda? Ese conocimiento, ese mimetismo donde has entendido de qué va ese fluir y bajas siendo integral (si lo quieres ver)

Besos

Verónica C. dijo...

Ximo, te entiendo perfectamente.
A veces creo que llevo una montaña en la sangre.

Si que te abrazan; basta cerrar los ojos, verlas y sentirlas.

Abrazo :)

Verónica C. dijo...

Maribel, ante un magnetismo fuerte de la naturaleza no se puede por menos que callar y sentir... Y nos damos cuenta de lo breve que somos, de lo expuestos que estamos y sin palabras te quedas porque la presencia de nuestro efímero paso se magnifica antes ese poder.
¿Qué somos ante una avalancha en la montaña o ante una fuerte corriente en el mar abierto?

Claro que vas añorar esos bosques... Al menos has tenido la suerte de conocerlos y siempre estarán ahí, esperándote... :)

Besos querida amiga, me alegra tu regreso, ahora estás más cerca en distancia de kilómetros, que no del alma

Verónica C. dijo...

MARRRRRRRRRRR...

Yo pasto y tu bebes!!!

Verónica C. dijo...

Y tu, que haces sendas, lo sabes muy bien, Arruillo!!!

Abrazo

(Que nos sigan enseñando)

Verónica C. dijo...

De Patricia H por correo electrónico:

Si, el secreto de la vida, ellas se quedan y nosotros no.

Verónica:
Por eso algunas culturas ancestrales se enterraban e montañas o se lanzaban sus cuerpos dentro de un volcán.
Mira, me lo recordaste con tu comentario :)

Besos, tesorillo, ya nos queda poco para CORONAR OTRA MONTAÑA Y OTRO VOLCÁN!!!!

Fabiana Andrea Molina dijo...

Quien pudiera ser como las montañas!!!
Que sabia es la naturaleza...

Saludos Vero!! :)
Fabi

Maribel G. M dijo...

Yo he conocido y vivido con varias montañas y a ellas me agarro en mi vida cotidiana.
Precioso poema
Un beso

Verónica C. dijo...

Fabi... aprendamos de ellas :)
Pero eso si, moviéndonos!!! :D

Besos linda!!!

Verónica C. dijo...

También yo, Maribel :)

Me alegro que te guste.

Besos

Amanecer Nocturno dijo...

Tienes toda la razón, la majestuosidad de las montañas intimida, ellas siempre están ahí, anhelantes y jamás perecen, guardando todos los recuerdos bajo capas impermeables.

Un beso.

José Manuel dijo...

Su eterna omnipresencia atraves de los siglos, siempre ha creado a su alrededor un aire de misterio y mágia que han fascinado al ser humano atraves de la historia.
Preciosa atracción fisica y mental de tus versos hacia ella.

Besos

Teresa dijo...

Me ha encantado ese sentir tuyo por las montañas.
Camino de mi pueblo paso por La Cabrera (que nombras) y por Somosierra, y desde niña en mis viajes en autocar siempre quedaba impresionada ante su magnitud. Luego en mi destino solo pisaba monte, pero como dice la canción "después de un monte, otro monte" y en su caminar por piedras y tierras con tanta historia, me hacía pensar y sentir, cuán pequeños y vulnerable somos.
Mis felicitaciones por esta entrada.

Besitos.

Verónica C. dijo...

Amanecer, además, saben guardar secretos.
Por la noche una montaña se vuelve un gran misterio.

Besos

Verónica C. dijo...

José Manuel, es cierto.
Si te fijas no suelen ser consideradas deidades, pero si el escalón más poderoso para acceder a los dioses.
Tienen un halo de conexión espiritual fuerte; basta ascender a una para tomar conciencia de que es una experiencia transformadora por los retos que te plantea.

Agradezco que aprecies esta atracción que siento por ellas.

Besos!!!

Verónica C. dijo...

Teresa, conozco algo tu tierra, antes iba mucho. Esos montes tienen mucha belleza.
La Cabrera es un lugar extraño, ¿te has fijado? Nada en su entorno es como esa formación. Una vez un escalador me dijo que "parecía que se le había caído de las manos a algún Dios antiguo y ahí la había dejado".
La montaña siempre nos acerca a rozar divinidades y misterios...

Gracias Teresa :)

Besos

ALBORADA dijo...

Sabes Vero, te comencé a leer y dije para mis adentros, seguro que le dicen LOCA, igual que a mi.
Continúo y justamente lo escribes, y es que se hace difícil nos entiendan, muy difícil, como yo cuando hablo con las flores, o cuando me sumerjo en el mar y ese sonido son sus palabras, entonces me acuesto en su superficie y establecemos el diálogo necesario para cuando regreso a casa sentirme diferente.
Si, quizás son locuras, pero tan hermosas que vale la pena vivirlas y aceptarlas, porque una montaña permanece y nuestra existencia es tan frágil, tan efímera que no nos damos cuenta, que ante la inmensidad de la naturaleza, no somos nada y que en ella precisamente se escucha el canto eterno de la vida.

Abrazos muchos, querida Vero.


P.D: Me puedes mandar esa música, amiga,gracias.

Nómada planetario dijo...

Tal vez las montañas sean lo más cerca del cielo que podamos estar. Yo elegí una para que tiren allí mis cenizas.
Besos mientras los sonidos de la tarde se acrecientan.
Al menos el vecino "cani" dejó de fastidiar con el cortacésped.

Verónica C. dijo...

Querida Mayra, somos cada vez más locos :D

A mi aquí me llaman "ecologista" porque cuando hay una mosca la saco, no la mato... a eso se le llama incultura, no conocen ni los términos y los usan para descalificar.
Quien no aprecia una flor, una montaña o no sabe mecerse en el mar, sencillamente, que pase de largo :P

Ya te mando el enlace a este tema de Carlos Nakai que se llama "Meditación".

Besos, muchos!!!

Verónica C. dijo...

Si, nómada.
De hecho por ello para muchas culturas son lugares sagrados para contactar con los dioses.

Buen lugar para ser esparcido, me gusta.

Besos en esta tarde de albaricoques y pereza...

Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄ƷSechatƸ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ dijo...

Hay imágenes, personas y palabras que nunca deberíamos olvidar.

Para mi gusto esa imagen que acompaña a estos versos bien merece un tanka o un haiku. No me conformo con menos.

Besotes, guapi.

P.D.: siento haberme ausentado tanto tiempo.

Verónica C. dijo...

Sechat, me alegra verte.
Supuse estarías ocupada con ese misterioso proyecto.

Si, una montaña siempre se merece un haiku cuanto menos; el tanka también.

Espero leerlo pronto.

Besitos ***

*L* dijo...

¡Qué importantes nos creemos! Y qué breve es nuestra vida.

Totalmente de acuerdo con tu reflexión, Verónica.

Me gusta ver las montañas de lejos, o en imágenes. Yo soy de agua con movimiento. Con saltos y cascadas. De rafting y piragüismo(que he practicado, ambos), de esquí acuático (que me falta por practicar) y... de escalada (que curiosamente también he practicado peeeeeeero, en rockódromo - yavestú - yo de Mahoma tengo bien poco ^_^)

Besos y feliz día del escritor. :)


Pd.: he leído tu comment, lo he respondido, he ido a corregir una falta, me he cargado tu comment por tocar donde no tenía que hacerlo, lo he repuesto como he podido y he vuelto a responderte sin falta esta vez, creo. :P Cuando me lo propongo soy bien manazas. Y, cuando no, soy torpe. O_o

Verónica C. dijo...

*L* también me gusta mucho el agua, y como tu, menos esquí acuático (no puedo por el menisco) he hecho descensos de cañones, raffting, escalada (en rockódromo nunca) y "locuras" de estas que hace que quienes te quieren vivan con el corazón encogido.

No, nosotras de Mahoma nada :D

Ya lo vi, jajajaja
Iba a contestarte pero se me olvidó (la edad iya, es mu perraaaa)
Bueno, lo haré ahora.

Día del escritor??? Ni idea!!!
Pues feliz día para ti también, aunque es mejor que ya nos deseemos una feliz noche a ser posible con un escritor jajajaja

BESOS!!!

Osvaldo Rene Alberto dijo...

Ante la majestuosidad de una montaña, se deberían arrodillar los hombres, es el corazón de la tierra, el que late ante nuestros ojos. Cuanta sabiduría yace en sus pies, cuanto misterio en su cima.
Hermoso Verónica.
Te dejo un beso

MORGANA dijo...

Verooooooooooohe de decirte que me has dejado sin palabras.Las montañas tienen tanto poder ...hace tiempo escribí un poema comparando las montañas con el alma.
Eres una persona con una sensibilidad increíble,muy humana.
Besos de mi alma a la tuya,siempre.

Juan Antonio dijo...

También lo he sentido muchas veces. Da que pensar.

Besos, Verónica.

Marisa dijo...

El mar y la montaña
esconden misterios infinitos
así como infinitos son los pasos
que por sus aguas y sus valles
se quedaron.
Así es Verónica es una verdad inamovible la brevedad de la vida.

Un gran abrazo

Pedro Luis López Pérez dijo...

Esa inmensa escultura natural testigo de nuestro discurrir por la vida, del pasar de nuestros antepasado y de la curiosidad que le despierta el avance de otras generaciones posteriores.
¡¡¡Que preciosidad de Poesía y de tema!!!
Un abrazo, Verónica C.

Verónica C. dijo...

Qué gran verdad, Osvaldo.

Me alegro que te guste este poema y que aprecies el poder de la montaña.

Besos

Verónica C. dijo...

Morgana, tengo que leer ese poema!!!
Déjame el enlace, por favor.

Intento ganarme el derecho a ser llamada humana, pero me cuesta. Sigo enredada en las pasiones y los tumultos mentales cuando me enfado.
Poco a poco...

Besos de alma a alma en un latido

Verónica C. dijo...

La montaña siempre te hará pensar. Y profundamente, Juan Antonio.
Y te enseñará a conocerte en lo mejor y en lo peor.

Si, muchos hemos pensado lo mismo al contemplar una montaña... da que pensar, y seriamente.

Besos

Verónica C. dijo...

Querida Marisa, el misterio del mar lo tenemos en nuestra agua interna, sujeta a pleamar y bajamar; nos gestamos en el mismo compuesto salino que el océano y siempre nos conecta con nuestro profundo silencio interno.
La montaña te reta, hace que te superes y se muestra en todo lo magnifico de la elevación.
No olvidemos que en el mar hay montañas...

El Gran MIsterio, con sus corrientes y sus senderos :)

Besos con mi cariño

Verónica C. dijo...

Me alegra que te guste el poema y el tema, Pedro Luis.
Tu que estás recién llegado de un Camino Profundo sabrás apreciar la magnitud del poder que despliega la naturaleza en sus múltiples manifestaciones :)

Abrazo grande

Alma naif dijo...

Es cierto... somos tan pequeñitos al lado de una montaña, del mar, del desierto, de tantas cosas...
Pero el ser humano se cree tan sabio que subestima lo grande que es la naturaleza...
Nosotros pasaremos y todo ello seguirá allí...
Eso espero, por el bien de todos los que nos seguirán!!!
Besotes cielo, ya tarde en Buenos Aires.

Jerónimo (J.Galán) dijo...

A los que somos del llano,las montañas nos fascinan y para los que han nacido junto a ellas,son casi dioses a los que adorar.Las montañas significan para todos una demostración de la fuerza de la naturaleza,aunque es cierto que hay personas que no las aprecian en todo su valor.

Saludos,Verónica.

Verónica C. dijo...

Bella Alma, me dejas pensando: desde eones nuestra raza ha ido en contra de la naturaleza; envenenamos el agua, el aire, los alimentos, maltratamos nuestros recursos energéticos y todos adolecemos de soledad y falta de cariño pero todos nos embroncamos con todos.
La mayoría no cuida, no respeta, no protege.
Y pese a ello, ahí está Natura con sus seres, para recordarnos que somos poco menos de nada cuando estamos expuestos a una corriente en mar abierta, a la inclemencia del sol en el desierto y a tantas otras cuestiones.

Yo estoy aquí, pero los Andes estaban y estarán incluso siglos después de que ya nadie me recuerde.

Cuidemos este maravilloso planeta.
Mientras unos destruyen, otros construyen.

Besos con mi cariño

Verónica C. dijo...

Jerónimo, hay a quien no le dice nada una montaña y hay otros que no podemos vivir sin su presencia.
Es cierto, para muchos son deidades.
Tienen un simbolismo místico impresionante de conocimiento, auto indagación, superación, elevación. Es todo un viaje iniciático donde se "busca visión".

Pero esos son otros temas :D

Saludos

ROBER dijo...

Comparto tu manera de sentir de las montañas, esas enormes moles Que en el fondo significan movimiento de la corteza terrestre.
Por suerte uno olvida eso, y ve lo bueno de el paisaje ondulado, el aire puro, la naturaleza que se manifiesta el misterio de esas soledades.
Tu texto me agradó mucho, sale del común YO YO YO.
Un abrazo

Mª Carmen dijo...

Reflexiva entrada, me gusta, es cierto como poedemos los humanos ser a veces tan prepotente y abusivos, con lo insignificante que somos snte la naturaleza.Me encanta mirar la inmensidad del mar,esas majestosas montañas,esos frescos manantiales, esos profundod bosques, ya vés, que somos el ser humano a su lado? y sin embargo cuánto daño hacemos a esta agradecida tierra que nos soporta día a día.Lo dejo porque me enciendo amiga.Besitos.

Verónica C. dijo...

Rober, me alegra que te haya agradado este poema, aunque también tiene YO.

¿Te imaginas el planeta plano? Las montañas son manifestaciones de belleza de un ser vivo :)

Abrazo

Verónica C. dijo...

Mª Carmen, también me enciendo.
Si me pongo a pensar en cómo se fumigan los campos, los transgénicos, el mar como contenedor de peligros radiactivos (y demás), el aire fumigado para no se sabe qué, la quema y tala indiscriminada de bosques por intereses económicos, los genocidios, las guerras, el maltrato animal... No me enciendo, me incinero en un segundo!!!
El "ser humano" es una plaga letal.

Recordemos: mientras unos destruyen, otros construyen.
La elección es personal :)

Besitos querida amiga, disfrutemos y cosntruyamos

Ian Welden dijo...

Las maravillosas y misteriosas montañas son seres vivos y autónomos, como nosotros.
Soy experto en montañas, querida Verónica. Y como experto te digo que tu poema hace llorar de alegría y admiración.

Un beso desde una Copenhague que llora y llora porque no tiene montañas,

Ian.

Verónica C. dijo...

Extrañarás las montañas, Ian. A mi me pasa igual.

Una montaña es una experiencia y como tal, encierra una enseñanza.

Gracias Ian.

Besos

lichazul dijo...

las montañas son escuelas
felices los que logran estudiar en ellas y aún más los que saben propagar sus enseñanzas


PRECIOSA ODA VERITO!!!

besitos y feliz feliz día

Gilberto Cervantes dijo...

Tus letras llevan impresas la sabiduria ancestral, la folisofia del anciano solitario y meditador, son magicas y hermosas.

Que importantes nos creemos!

Besos Veronica y se feliz!

Gala dijo...

Desde lo alto de la cima, de su poderosa cima nos observa, quita y silenciosa, dando paz al alma.
Deberiamos aprender de ellas, dando salvia a todo lo que les rodea, procurando la tierra de la vegetación que les acompaña.

Nos creemos importantes cuando desde la humildad las cosas pequeñas adquieren más importancia.

Besitos mediterráneos.

Juan Antonio dijo...

Tenía un amigo que siempre sentía miedo al contemplar las montañas al anochecer.

Verónica C. dijo...

Si que lo son, Elisa.
Me encantaría vivir en una :)

Gracias por tu comentario, anima a salir de lo "acostumbrado" de la etapa.

Besos, feliz día y un brindis por la vida

Verónica C. dijo...

Gilberto, he tenido la suerte de escuchar a un gran sabio, filósofo, meditador y Alma Grande en lo alto de una montaña hablarme de la Visión de la Vida.
Puede que desde entonces la montaña inevitablemente se una a su recuerdo y tu lo hayas captado con tu sensibilidad de poeta :)

Besos y felicidad!!!

Verónica C. dijo...

Dando salvia, Gala, qué importante.
Salvia, la que equilibra la energía femenina, que Gaia es fuerza y esplendor.
Si observáramos en silencio y respeto la enseñanza de la naturaleza creo que caminaríamos de puntillas y silencio :)

Besos desde el Atlántico profundo y despejado

Verónica C. dijo...

Le entiendo.
Pueden dar miedo sus siluetas y ese magnetismo que desprenden.
No todas las montañas son amables.

Besos Juan Antonio ***

AnaR dijo...

Yo que he nacido en ellas, que vivo rodeada de ellas,que me escapo hacia su vientre y hacia su cima, a cada poco.Te digo que su altivez es tan inmensa como su belleza.Que son atalaya y tumba (he tenido la desgracia de perder amigos en ellas) y así y todo obran con su imponente presencia atraer.A veces la mirada, a veces el alma.Las montañas se amanhasta la veneración o se ignoran...solo eso.

Como he disfrutado en tu poema.Maravilloso.

Un beso

Melvin dijo...

Creo en los amaneceres y los crepúsculos, en el horizonte como un tránsito hacia el enigma. Creo en la sinuosa figura de las montañas arropando mil secretos... Creo firmemente en su fuerza y su energía y siento que me importa bien poco que el mundo olvide esa poesía , esa belleza terrenal... Sólo espero que yo jamás lo haga. Tus palabras viajaron directas a mi alma, como suele ocurrir... Ya te echaba en falta querida mía.

P.D: Intento ponerme al día de todo... Un besito, guapa.

Verónica C. dijo...

AnaR es verdad.
Hay montañas que se entregan y otras que son muy crueles.

Aquí las echo mucho de menos, es como si falta algo esencial. También yo crecí rodeada por ellas y viví con ellas.

Besos

(Me alegra verte)

Verónica C. dijo...

Tu comentario es pura poesía del alma mi querido Melvin.
Lo importante es no olvidarlo, seguir viviéndolo y llenando el corazón con ello.

No te preocupes, sé que estás muy liado.
También yo te echo en falta.

Besos enormes ***

Besos paleoromanos, o te creías que se me ha olvidado??? :P

Fran dijo...

Quiero hacer puñales que rasguen mis ojos para no olvidar la belleza...

bsos

LA ZARZAMORA dijo...

Por suerte aún no hemos acabado con todo...
Y majestuosa, la Naturaleza en su plenitud, pese a nuestra brutalidad y barbarie nos sigue ofreciendo paz y serenidad.
Y dándonos, impasible, lecciones de humanidad.

Un beso, Vero.

Verónica C. dijo...

Y yo, Fran, quiero hacerme una túnica de agua para fundirme en ella.

***

Verónica C. dijo...

Qué cierto, Eva, parece mentira que todavía estemos en todo lo alto de la pirámide.

La naturaleza acaba poniéndonos de rodillas ante su belleza, fuerza y poder.
Y quien no se entere, mal va.

Besos querida Madreselva

lichazul dijo...

FELIZ FIN DE SEMANA!!!
abrazo grande y mucha energía

Verónica C. dijo...

Que no falte nunca la energía!!!

Buen finde, Elisa!!!

Juan Camilo dijo...

Para Li po las montañas eran sus únicas compañeras porque ni a él ni a ellas los cansaba mirarse. En la historia interminable Ende descirbe las montañas como tortugas sabias. Para mí, tu poema es un recuerdo de piedra que se instale en las vertebras. gracias

Pitt Tristán dijo...

Te seguiremos leyendo hasta que formemos parte de la montaña.
Besos.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Generaciones que van y viene. La de en medio siempre perdida.

Saludos y un saludo.

Verónica C. dijo...

Juan camilo, tal vez llevemos parte de la montaña en las vértebras, quién sabe... Y quién sabe qué pensaba realmente la montaña que observaba a Li Po.

Gracias a ti, por volver,leer y comentar.

Buen fin de semana

Verónica C. dijo...

Tu formas parte de la montaña, pero sigue leyendo mis desvaríos :)

Besos Pitt

Verónica C. dijo...

Antonio, cómo lo sabes iyo!!!
Yo pertenezco de hecho a una que la llaman así, menudo panorama...

Abrazos

MarianGardi dijo...

Mi querida amiga bien has escrito estos versos con tanto sentimiento.
Las montañas,la madre Tierra, la Naturaleza nos habla y nunca oímos.
Vero, gracias amiga. Por tu atención.
A ver si nos escribimos.
Besossss

Verónica C. dijo...

Querida Marian, algunos jamás escuchan, ni a Madre Naturaleza ni a nadie, ni siquiera a ellos mismos, ponen el automático y viven como la ameba.
Otros escuchan y viven para cambiar(se) y los llaman locos.
Y otros viven escuchando y accionando según su estadio.
Todos convivimos en este planeta pero no todos estamos en el mismo entendimiento.

Gracias a ti, querida mía.

Si, unas líneas.
No está resultando un año amable (cuanto menos) y estoy bastante silenciosa y recogida, pero eso no quiere decir que me olvide de mis amigos :)
Te escribo pronto.

Besos ***

Elcaligrafista dijo...

El tiempo talla monumentos en el cuerpo de la tierra, y deja montañas.

Un dialogo talla verdades en el cuerpo del tiempo, y deja recuerdos...


mi beso.

Verónica C. dijo...

Tu comentario es pura poesía reflexiva, Caligrafista.

Deseo que nada borre la belleza, es pura nutrición en nuestra vida.

Besos

✙Eurice✙ dijo...

Si las montañas hablasen nos dejarían retazos de vidas y miradas perdidas...
Besos amiga!

Luján Fraix dijo...

HOLA QUERIDA VERÓNICA
EXISTEN MUCHAS COSAS QUE ME HACEN PENSAR EN LA FINITUD DE LA VIDA, EN LO INSIGNIFICANTE QUE SOMOS FRENTE AL PODERÍO DE TODO AQUELLO QUE SEGUIRÁ INAMOVIBLE EL TRANSCURSO DE LOS SIGLOS.

SOMOS MINÚSCULOS FRENTE A LA PERPETUIDAD DE SU NATURALEZA.

BESOS

Verónica C. dijo...

Qué alegría inmensa me da leerte, Eurice!!!
Ni te imaginas lo que te echo de menos, pero hoy todo se borra con tu presencia :)

Dejemos que las montañas guarden secretos y que en la cima nos susurren sus misterios.

Besos enormes mi querida Dama del desván

:)))))))))))))))))))))))))))))

Verónica C. dijo...

Si Luján, así es, querida amiga...
Tantas cosas nos recuerdan nuestra finitud, ¿verdad?
Una simple panorámica de un campo, la inmensidad del mar, el universo nocturno... Todo ello además nos hacen frágiles y únicos, diminutos e iguales.
Luego miramos al piso y con perdón, todo se jode :(

Te debo unas letras, esperaré a que abras comentarios y yo esté un poco más "presentable".

Besos con mi cariño

Shang Yue dijo...

hace tiempo deseché la locura de atravesarla, de mirar al otro lado, así vivo confiada pues sé con certeza que lo mío y lo de él están en lugar seguro

Verónica C. dijo...

No hace falta atravesarla, ni mirar al otro lado, Shang Yue, la certeza está donde la sientes y lo demás es tentar al destino, si es que en realidad tiene algo que ver.

Prudencio Hernández Jr. dijo...

Eres clara como el agua que corre al pie de las montañas..allí no hay contaminación..
Bella reflexión amiga..que nos enseña lo pequeño que somos..y que lo nuestro es pasar..como dice a canción..haciendo caminos..
Besos

Verónica C. dijo...

Haciendo caminos, dejando huellas, Prudencio, procurando no contaminar y haciendo de la vida de un lugar digno.

Besos