12 de diciembre de 2017

Al ángel caído

-Imagen tomada en la red-
Caíste, ángel.
Caíste como lo hacemos
los humanos sin arrepentimiento.
Yo caigo contigo.
Caigo con mi oscuridad,
mis miserias y esplendores.
Caigo fija mi mirada en la tuya.
¿Por qué te hicieron malo?

Elévame envuelta en tus alas,
y bésame,
mientras me condenan a tu infierno.

 -Verónica Calvo-

36 comentarios:

Rafael dijo...

Siempre queremos caer con el ángel amado.
Un abrazo.

Verónica Calvo dijo...

También con ese ángel, aunque sea oscuro.

Abrazo.

Pitt Tristán dijo...

Esta es la prueba materializada en poema de que si te enamoras de una escritora, prepárate para no irte nunca. Te hará regresar con cada verso, te invocará cada vez que le ardan las manos.

Un beso.

Elisa Alcántar dijo...

la oscuridad nos habita así como la luz
duales designios somos
aprender a sobrellevarnos es necesario

besitos :)

Mª Jesús Muñoz dijo...

Un poema, donde se une nuestra condición humana y espiritual,ese contraste inefable, que nos acerca al misterio de la dualidad interna y del destino...
Mi felicitación por esa profundidad, Verónica.
Mi abrazo y feliz semana.

TORO SALVAJE dijo...

El poema es bellísimo.
Y transmite una fuerza apabullante.

Bravo.

Besos.

Verónica Calvo dijo...

Siempre contenta de leerte, Pitt.
Muchas gracias por tu cercanía.

Besos.

Verónica Calvo dijo...

Así es, Elisa.
Ni tan buenos ni tan malos. Somos penumbra con matices.

Besos.

Verónica Calvo dijo...

Querida María Jesús, efectivamente somos dualidad.
A veces más dendos y otras más livianos.
Renegar de nuestra parte oscura solo nos llevará al engaño.

Abrazo grande.

Anónimo dijo...

El poema es ¡total!.
Muchas sociedades corruptas no quieren Ángeles en su cielo, mejor arrojarlos al infierno. Ell@s, angeles buenos, lloran lágrimas de amor, aprenden y elevan su vuelo.
Me quedo con los 3 últimos versos. Divinos.

Besos. L.D.Valle.

Verónica Calvo dijo...

Me alegra que te guste este poema porque hacía tiempo que no sentía lo que he sentido al escribir este poema.

Besos, Toro Salvaje.

Verónica Calvo dijo...

Y de querer ángeles, que sean buenos.
Yo no reinego del ángel caído pues me ha enseñado mucho.
¿ Quién es bueno y quién malo?

Besos, Lirio del valle.

lunaroja dijo...

Creo que todos tenemos un ángel oscuro,que nos hace ver ese espacio de sombra que nos empeñamos en ocultar, y en definitiva creo que es bueno! POder sacar esa parte de nosotros también. Bellísimo poema!

Verónica Calvo dijo...

También lo creo yo, lunaroja. La oscuridad es aprendizaje.

Besos, Ale.

Noelplebeyo dijo...

allí donde el amor habita, la oscuridad se aclara

besos

LA ZARZAMORA dijo...

Hay ángeles que no merecían entrar en nuestro paraíso, y pese a todo ni les pedimos nos enseñaran las alas antes de abrirles puerta o ventana...

Mejor dejarlos ir... con sus alas caídas... hacia su propio abismo.
Y perfuma las tuyas, y sí, volar, hacia esos peajes efímeros terráqueos que nos devuelven la sonrisa, amplia, de vuelta a casa, aunque sea por 12 mn...
Sonrío.

Un abrazote, mi querida Corsaria Gótica.

tecla dijo...

Seguro que lo que tu te piensas que es tan malo no lo es tanto, Verónica. Sino un hermoso pensamiento o ensueño.

Verónica Calvo dijo...

Así es.
Incluso el ángel caído fue amado por su dios.

Besos, Profe.

Verónica Calvo dijo...

Llevas mucha razón, Eva.
Aquellos ángeles vinieron disfrazados y ya queda, como bien dices, perfumar las alas y dejar que se abisen.
Este del poema es buena gente.
Le hizo malo su dios.

Me has sacado sonrisa con esa vuelta a casa.

Besos, querida Corsaria Rebelde.

Verónica Calvo dijo...

Tecla, este ángel caído vive en el parque del Retiro y no fue tan malo a mi entender.
Ves??? Llevas razón: es un ensueño.

Abrazo grande.

Rosa dijo...

La oscuridad es necesaria, y cede terreno cuando avanza la luz.
"Por grandes que sean tus penas, tu victoria sobre ellas está en el silencio", decían los padres del desierto.
Transmite mucho este poema.

Un beso, mi querida poeta.

Verónica Calvo dijo...

Qué importante es el silencio cuando transitamos las sombras. Los padres del desierto son sabios.

Besos, querida Rosa.

Sergio dijo...

Esa caída se ha interpretado muchas veces como parte del plan general. Una rebelión que nos representa perfectamente a los humanos. La disconformidad al status quo. Todas las mitologías tienen la suya como en los mitos griegos Prometeo por descubrir el fuego. Así que doblemente interesante este poema que eleva literalmente al ángel caído. Saludos

Verónica Calvo dijo...

Así es, Sergio. Todas las culturas tienen a su caído y siempre acaba siendo un castigo para quien no siga el dogma. Todos sumisos y callados.

Gracias por tu aportación a este poema.

Saludos.

Frontera Esdrújula dijo...

Tú redimes al ángel y te redimes en él.
El ángel malo, si existe, forma parte de otro cuento.
Bella tú y bello él.

Abrazo literario, poeta.

Marian Ruiz

Verónica Calvo dijo...

Ese otro cuento da miedo, Marian.

Muchss gracias.
Abrazo grande.

P MPilaR dijo...

todo sucede según de qué costado estemos
y qué custodia nos prodigue el ángel, si bueno, eterna
si malo, conmutable a perpetuidad

Verónica Calvo dijo...

No te falta razón, María Pilar, pues todo está en uno y así sintonizamos.

Abrazo.

Magdeli Valdés dijo...

Necesitamos visualizar ambos lados
de seguro por ese equilibrio que debemos lograr...
o al menos intentar sostenerlo en el tiempo
conocerse en ese nivel es lo que nos hace ser diferente unos de otros...

Verónica Calvo dijo...

Ese equilibrio es frágil y poco dura. Somos duales y los sentimientos nos hacen.
Este ángel fue obligado a caer según los textos. Hasta su nombre es una mentira.
Somos ciclo que se nutre de luz y oscuridad. Y enmedio hay pausas. Así lo creo.

Gracias por tu aporte, Magdeli.

Rosana Marti dijo...

Los ángeles no son perfectos, por eso caen así de hermoso como tus letras. Estupenda composición.

Besos:))

Verónica Calvo dijo...

A este y a los que le siguieron les tiró su dios y sentenció el lado oscuro.

Gracias, Rosana.
Besos.



Conchi dijo...

Un poema muy profundo Verónica, no importa caer en la oscuridad absoluta si después llega el amor y resplandece todo.

Besos.

Verónica Calvo dijo...

Gracias por tu visión y aporte a este poema, Conchi.

Besos.

Frontera Esdrújula dijo...

No querría que se malinterpretara. Hay realidades sumamente hostiles, pero dependen del grado de conciencia colectivo. Y lo colectivo se nutre de lo individual que, a fin de cuentas, es donde podemos actuar.

El poema, insisto, es como una cámara: refleja lo que hay con la belleza que tú sueles.

Otro abrazo.

Marian Ruiz

Verónica Calvo dijo...

No se malinterpreta. Se entiende perfectamente y lo comparto.
Gracias por lo que me toca.

Otro abrazo y mi gratitud, Marian.