18 de mayo de 2018

Máximas mínimas 5

-Imagen Leonor Fini-
I.

Desde esta altura,
Madrid a mis pies.
Siento que me elevo,
mi alma se evapora
y vibro en el viento.

II.

Soy un ave rapaz cercenando
la serena noche de mayo.
Soy Poder, grandeza
y esplendor de leyenda.

III.

Y toco techo, o nube o locura.
Bajo y me aposento.
Me mezclo entre la gente.
Nadie me ha descubierto
en mi nocturno vuelo.


-Verónica Calvo-

32 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

la identidad anónima de cualquier gran ciudad

besos

Patty dijo...

Cuando tenemos ratos en silencio las cosas salen mejor y solo nosotras disfrutamos el momento, muy bonito :* besos Verónica

TORO SALVAJE dijo...

Cada vez vuelas más alto y cuando quieres bajas y te mimetizas en el entorno.
Poderosa.
Me alegro.

Besos.

Sergio dijo...

Y al igual que tu personaje, has elevado los versos a una gran altura. Increíble que en cuestión de días escribas sobre temas tan variados como si nada y que te salga con tanta naturalidad. Buen fin de semana.

Pitt Tristán dijo...

Tu poema me sugiere fortaleza, libertad, deseo...

Besos.

Rafael dijo...

Precioso vuelo, sin duda...
Un abrazo.

Rosa dijo...

Hermosa esa sensación.
Belleza.

Un beso, querida poeta.

lunaroja dijo...

"Y toco techo y nube"! Simplemente perfecto!
me encantaron tus máximas mínimas!
Muy buen trabajo!
Un besazo!

Verónica Calvo dijo...

Y qué gusto ese anonimato, Profe.

Besos.

Verónica Calvo dijo...

Hay momentos sublimes, Patty.
Y esos se suelen disfrutar en soledad, silencio y bienestar.

Besos.

Verónica Calvo dijo...

Ya sabes, Toro Salvaje... a veces las alas son tangibles.

Bss.

Verónica Calvo dijo...

Sergio, es que no todo lo que publico es actual, por eso la variedad,
Estas reflexiones fueron escritas en diciembre y retocadas ahora.

Buen finde y gracias por tu comentario.
Abrazo.

Verónica Calvo dijo...

Como el ave rapaz, Pitt...

Besos.

Verónica Calvo dijo...

Muchas gracias, Rafael.
Volar, aunque sea desde tierra, es maravilloso.

Abrazo.

Verónica Calvo dijo...

Cuando soñamos que volamos queda esa sensación hermosa.

Besos, querida Rosa.

Verónica Calvo dijo...

Me alegra que te guste esta serie de reflexiones, lunaroja.
Tocar techo, nube, ir más allá del límite y fundirse en ese estado de no permanencia y a la vez, de poseer todo.

Besos.

Conchi dijo...

Es todo un placer visitarte Verónica. Escribes genial.

Un abrazo de Espíritu sin Nombre.

Verónica Calvo dijo...

Agradecida, Conchi.
Ojalá sigas encontrando aquí lecturas a tu gusto.

Abrazo, Espíritu sin Nombre.

Alicia dijo...

A veces es bueno volar así, sin que nadie nos descubra. Un placer siempre leerte. Besos

Marisa dijo...

Tus máximas y mínimas
son una preciosidad.

Mil besos

Teresa dijo...

Que lindo Verónica. Besitos.

J. R. Infante dijo...

Sigue volando, Vero, y sigue plasmando en versos todo lo que se visiona desde las alturas, al aire libre.-Lindos.- Un abrazo

joaquín galán dijo...

Son escapadas necesarias para sobrevolar tanta desidia humana.Ojalá esos vuelos no se detengan nunca,ellos nos hacen mejores seres humanos.

Verónica Calvo dijo...

Así es, Alicia.
Gracias por tu presencia en esta entrada.

Besos.

Verónica Calvo dijo...

Me alegra que te gusten, querida Marisa.

Besos.

Verónica Calvo dijo...

Muchas gracias, Teresa :)

Besos.

Verónica Calvo dijo...

Qué importante volar, Arruillo...
En ese aire nos renovamos y encontramos ideas. Algo de musa tiene.
Pero eso lo sabes :)

Besos.

Verónica Calvo dijo...

Totalmente de acuerdo contigo, Joaquín.
Volemos...
Me alegra verte.

Un abrazo.

Mª Jesús Muñoz dijo...

De vez en cuando hay que tomar altura, bien para mirar en perspectiva y recrearnos en la belleza o para disfrutar de la soledad y sentirnos fuertes y libres, como tú haces en tus versos, Verónica...Me gusta ese equilibrio entre las nubes y el suelo.
Mi abrazo y mi cariño.

Verónica Calvo dijo...

Así es, María Jesús.
Cambiar la perspectiva es siempre bueno y es como bien dices.

Abrazo enorme.

Maite Lorenzo dijo...

¡Sensación maravillosa cuando caminas por esas cumbres y ves la ciudad a lo lejos!

Abres los brazos, y casi eres capaz de volar como las aguilas, y halcones sobrevuelan las cimas...

Créeme, lo siento.

Besossssss

Verónica Calvo dijo...

Lo sé, Maite. Sé que lo sientes :)
Volemos libres como el águila.

Besos.