17 de septiembre de 2016

Terrores infantiles

-Imagen David Ho-



Me despertó mi hija:

—¡Mamá… mamá!

Acudí a su habitación, encendí la luz y la vi, abrazada a su osito muy asustada:

—¡Hay una niña debajo de mi cama!

Hacía semanas que no tenía esta pesadilla. No pude evitar sonreír cuando repetí la puesta en escena: acariciar la carita de mi hija, llevarme el dedo índice a los labios, arrodillarme despacio y levantar las mantas para mirar.
Entonces…

—Por favor, señora, haga algo... ¡Hay una niña en mi cama!


-Verónica Calvo-


11 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Jo...
Terrorífico...
Ufffffffffffffffff

Besos.

Conchi dijo...

Hola Verónica, buena respuesta a la pesadilla de la pequeña, igual que un juego para ella.

Un abrazo.

Elisa Alcántar Cereceda dijo...

es cierto , siempre ocurre , pero los adultos no nos creen
al final me hice amiga de la niña que asomaba bajo la mía hace ya muchos años

abrazos

Rosa dijo...

¡Uff!

Muy bueno.

Un beso, querida Verónica.

J. R. Infante dijo...

Pensado en frío da miedo y cuando se está viviendo se pasa muy mal, menos mal que los sueños van pasando al limbo, que si no...
Besos

LA ZARZAMORA dijo...

Me recordaste el Erase una vez de J.A. Goytisolo...


Hay que darle la vuelta a las pesadillas, para hacerlas sueños...
En eso consistirá el cuento?
;)

Besos relax, preciosa.

Sergio dijo...

Sólo quien escribe poemas puede destilar un gran relato en tan breve espacio. Y tan estremecedor. Con las palabras justas.

Entre palmeras... dijo...

Espectacular, Vero, creo que toca a la mamá hacer algo por las dos niñas, ufffffff.

Abrazos y lindo inicio de semana

Rosana Marti dijo...

Siempre hay algo bajo la cama.

Besos Vero:))

Anónimo dijo...

muy bueno el minirelato.

joaquín galán dijo...

Genial desenlace,para no dormir en un año...:)