28 de mayo de 2016

Héroes y villanos

-Imagen: Natalie Shau-

En todo corazón humano hay un cielo y hay un infierno. En el cielo, supuestamente, somos seres de luz: héroes; en el infierno, nuestros propios antagonistas: villanos. Pero en el día a día, vivimos con una tercera persona que ni es tan luz ni es tan antagonista, y a la que llamamos «yo».

  En realidad, sabemos tan poco de nuestro ser de luz como de nuestro antagonista. Normalmente solo se dejan ver el héroe o el villano en circunstancias extraordinarias. Y tampoco siempre.

  Pero esto no es todo. La cosa se complica cuando entran «los demás»; es decir, los que nos rodean y a los que rodeamos, que por supuesto, vienen con su tercero incorporado: su héroe ser de luz, su villano antagonista, y él, o ella. De modo que cuando hablamos con una persona podríamos decir que no somos dos los personajes que estamos interactuando si no seis en realidad. Imagina en una reunión, o en el metro o en un estadio de fútbol. Y eso sin contar con las personalidades múltiples, que las hay.

  El hecho es que desde el principio de los tiempos humanos, el cielo y el infierno, han estado en permanente lucha, y que su campo de batalla, hemos sido, somos y seremos, nosotros… O nuestro corazón.


-Texto del programa de radio “Negra y criminal”, 
presentado y dirigido por Mona León Siminiani.-


15 comentarios:

Rafael dijo...

Es la eterna disyuntiva.
Un abrazo.

TORO SALVAJE dijo...

Creo que el mundo ha ido a peor.
No conozco a ningún héroe.
A villanos, sí.
Por todas partes.

Besos.

J. R. Infante dijo...

Hola Vero: gracias por compartir tus inquietudes. Más vale que nos quedemos los que estamos, de lo contrario no habría donde colocarnos.- Un abrazo

Maria Rosa dijo...

Muy interesante Vero, nunca lo había pensado así. sera cuestión de ir analizando nuestros razonamientos, para lograr entender por mandato de quién actuamos....

Muy buen fin de semana.

mariarosa

Entre palmeras... dijo...

La eterna disyuntiva, el bien y el mal, la luz y la oscuridad, y entre nosotros todo un conglomerado de matices, lo triste de todo es que nos vamos alejando del arco iris.

:(

Interesante, Vero

Abrazos muchos y lindo fin de semana

Sergio dijo...

Por eso cambiamos tanto de humor o de opinión respecto a ciertas personas en diferentes momentos. Depende el perfil que le veamos. O la persona que somos hoy. Saludos

MaRía dijo...

Lo has expresado de manera magistral
un gusto leerte

Deray dijo...

Muy interesante tu entrada, me quedo reflexionando

Besos Veronica

Chesana dijo...

Y es muy cierto: somos lo que tenemos enfrente.

Quizás, y sólo digo "quizás" el único "yo" de verdad sea aquel con el que nos encontramos al apoyar el rostro en la almohada y que queda tan desnudo que nos hace llorar o sonreir sin saber por qué.

Un abrazo.

Mr. X dijo...

Demasiada gente...pocas personas,el mayor enemigo del hombre es sí mismo.
Precioso blog te sigo y con ganas de leer nuevas inquietudes.
Un beso,te dejo mi enlace por si quieres pasarte.
http://seacaboelcuento.blogspot.com.es

Verónica Calvo dijo...

Hola a tod@s.
Iré poco a poco actualizando lecturas.
Como sabéis, estoy en un momento muy duro, por eso cerré comentarios en la entrada anterior.

Paso a leeros durante la semana.

Gracias por vuestro comentarios y por apoyo, especialmente a mi querida Eva, la Rebelde.

Anónimo dijo...

si, nuestros acompañantes invisibles, no los vemos pero están y en esa lucha permanente de fuerzas estamos nosotros hasta el final.

LA ZARZAMORA dijo...

Todos llevamos una parte de esos dos en nuestro interior...
Y los sacamos si el momento preciso lo requiere.
Y eso sin que decir tenga que no todo es blanco o negro.

Un abrazo grande, valiente mía.

Besos, Verónica.

Alfredo Ramírez Vega dijo...

El problema, a mi humilde modo de ver, no es ser héroes todo el tiempo, o villanos todo el tiempo. Hay un momento y un lugar para cada cosa. El problema es saber dilucidar cuándo ha llegado ese momento, y cuándo estamos en ese lugar, no ser héroes a destiempo, ni villanos a deshora ni con quien no debemos serlo.

Saludos.

Entre palmeras... dijo...

Acabo de volver a leer tu poema anterior, realmente estoy entrando muy poco, pero lo cierto es que no me voy a justificar, solamente quiero que sepas que ausente o no, siempre te llevo entre mis afectos, que nunca te olvido y que estoy a tu lado.
Un abrazo muy grande, Vero, así como tú.