24 de abril de 2018

Volver al comienzo

Caer
libre, ligera
como una pluma
que el aire se la lleva.

Buscar
en ese aire
el movimiento perdido
en la (auto)batalla.

Ser
la libertad absoluta;
la entrega sincera.
(¿Es esto posible?).

Y acabar
fundida en los pliegues
del cuerpo. De la resaca
que deja la emoción contenida.

-Verónica Calvo-


34 comentarios:

Maite Lorenzo dijo...

A veces me gustaría ser como esa ligera pluma...
Bella imagen, tu poema
besoss

Verónica Calvo dijo...

A mi también, Maite.
Muchas gracias por tu comentario y por tu tiempo.

Besos.

Marian Ruiz dijo...

Evocadora levedad que nos devuelve a la densidad del cuerpo. Entre uno y otra transcurre la vida. Ir(se) y (de)volver(se) con la gracia del bailarín.

¡Feliz levedad, poeta!

Un abrazo.

Verónica Calvo dijo...

Andamos entre lo liviano y lo denso, así es, Marian.
Ojalá (nos) fuéramos con esa gracia y elegancia.

Feliz levedad para ti también, mujer de las palabras.
Abrazo.

Marisa dijo...

Volver a la levedad del ser.
Precioso!

Un abrazo

Rafael dijo...

Sí, si es posible, que no lo dude nunca tu protagonista.
Un abrazo.

Elisa Alcántar dijo...

un poema hondo que busca la trascendencia humana

asemejarse en lo liviano , hay quienes lo consiguen
renuncia me parece que es la clave
renuncia al tener y poder
dar y darse es el camino

besitos de sol

Alicia dijo...

No se si existe la libertad absoluta pero ser liviana de vez en cuando es necesario. Besos

Noelplebeyo dijo...

La ligereza desborda verso a verso

Muchas gracias

Besos

Andres Lopez dijo...

Encierras una profunda filosofía
Me gusta.
Besos
André

AdolfO ReltiH dijo...

VERSOS PARA VOLAR!!!
ABRAZOS

TORO SALVAJE dijo...

La entrega absoluta?

No sé eh... es posible?

Con todo lo vivido... uffff, no sé...

Besos.

Verónica Calvo dijo...

Levedad en la densidad que nos llena.
Y a pesar de ello podemos.

Besos, querida Marisa.

Verónica Calvo dijo...

Es posible, sí.
A pesar de tanto y tanta mente.
Gracias por separarme del poema, Rafael.

Abrazos

Verónica Calvo dijo...

Renunciar a tanto ego, volver a lo sencillo.
Sí, Elisa. Renunciar y Ser.
También.

Besos.

Verónica Calvo dijo...

Qué paradoja, Alicia, pues la libertad nos hace livianos.
Pero la libertad también da miedo y es una respondabilidad.
Tu comentario me hizo reflexionar.

Besos.

Verónica Calvo dijo...

Gracias a ti, siempre, Profe.
Seamos livianos y que las alas nos impulsen.

Besos.

Verónica Calvo dijo...

Agradecida por tus palabras, André.
Ojalá fuera de verdad filósofa.

Besos.

Verónica Calvo dijo...

Adolfo!!!
Se te extraña.

Abrazos.

Verónica Calvo dijo...

Por algo lo pregunto.
Con lo vivido nos vamos al desencanto, a la incredulidad y al más absoluto estoicismo.
Tal vez en los poemas...

Bss, Toro Salvaje.

lunaroja dijo...

La libertad absoluta,la entrega sincera...oh, quién pudiera de verdad abrirse de esa manera a la vida,siguiendo nada más que el propio instinto y la propia intuición?
Absolutamente cierto y lleno de luz!
Un besazo!

Mª Jesús Muñoz dijo...

Volver a empezar con la curiosidad en la mente y la inocencia en el corazón...Quizá debemos olvidar lo aprendido para soltar amarras, palpar la libertad...y entregarnos.
Puede que todos busquemos, sin darnos cuenta, la grandeza del amor incondicional,Verónica.
Mi abrazo y mi cariño.

Verónica Calvo dijo...

Todo es más sencillo, lunaroja, y como bien dices, si la guía fuera el instinto y la intuición, sería todo de otra manera.
Pero las vivencias y la emoción pesan y nos hacen vulnerables.
Rescatemos lo bueno y sigamos.

Besazo.

Verónica Calvo dijo...

Creo que buscamos ese amor incondicional y nos defraudamos. La mente no para y el mundo nos devuelve demasiada injusticia.
Tantas mentes conviviendo...
Hay personas, como tú, que nos recuerdan el mensaje de la esencia.

Abrazo, querida María Jesús.

Carmen Silza dijo...

Hecho en falta esa sencillez de las cosas, siento que nos vamos acercando a un precipio,lejos de la pureza.
Como me gustaria volver a sentir lo que ya no se siente.
No perdamos la esperanza, como se suele decir.
Un placer leerte Verónica.
Feliz noche.
Un beso.

Sandra Figueroa dijo...

Hola.....quisiera ser esa pluma ......me a encantado leerte....saludos

Verónica Calvo dijo...

La esperanza tiene la extraña cualidad de ir y venir, Carmen. Dicen que es lo último que se pierde y es cierto. La vida con sus pulsos nos pone en tesituras y la esperanza aparece pese a todo.
Placer el mío, por tu presencia y poemas.
Buen finde.

Besos.

Verónica Calvo dijo...

Sandra, también yo...

Saludos y buen finde.

Rosa dijo...

Siempre procuro mirar el lado positivo.
Este poema plantea varias cuestiones filosóficas, el tema de la libertad, de la entrega, lucha interior ...
La libertad absoluta no existe, no podemos engañarnos, pero la libertad interna sí depende de nosotros.
La entrega sincera la creo posible, sería terrible si no pudiera serlo.

Muy buen poema para la reflexión.
Un beso, querida Verónica.

Verónica Calvo dijo...

Qué verdad, Rosa, la libertad interior depende de nosotros. La mente te hace libre o te encadena.
En cuanto a la entrega absoluta...creo que hay personas que se entregan en su totalidad, pero siempre hay una sombra.
Muchas gracias por tu aporte.

Besos.

LA ZARZAMORA dijo...

Preciosamente versada esa ligereza y fragilidad de la liviandad del ser.

Un besote enorme, Corsaria.

Verónica Calvo dijo...

Seamos pluma con el viento a favor :)

Besos, mi querida Corsaria Rebelde.

Anónimo dijo...

Parménides decía que la levedad es positiva,el peso negativo. El peso es lo que nos mantiene a ras de tierra.

La libertad total no existe. Soy determinista.

Estás muy filósofa. Buen poema.

Besos. LDV

Verónica Calvo dijo...

LDV, el peso nos mantiene a ras de tierra, sí, y esa "negatividad" es la que nos hace caer y levantarnos. Nos enseña.
La libertad absoluta existe en nuestra mente, aunque siempre acaba en otra jaula, a pesar de esos breves momentos, así que casi estoy de acuerdo contigo.

Besos.