27 de marzo de 2014

Jeffrey Eugenides: Las vírgenes suicidas



    Hace unos años cayó en mis manos “Las vírgenes suicidas de Jeffrey Eugenides.
   Lo leí del tirón y pasó a ser uno de mis libros favoritos.
   El argumento puede no resultar atrayente, pero la narrativa es ágil, te involucras en la trama, empatizas con las hermanas Lisbon y acabas reflexionando sobre un tema tan duro como es el suicidio: por qué nadie hace nada cuando hay señales, más que evidentes de lo que se avecina, y sobre todo, qué falla en la sociedad para que tantos adolescentes se suiciden.
   El tema está tratado con crudeza, pero a la vez, es tal la fascinación que ejercen las hermanas sobre un grupo de adolescentes, que hace que te adentres en sus vidas, en su ambiente, y en conocerlas, tratando, pese a que sabes desde la primera página que morirán, de ayudarlas, de hacer algo para que nadie mire para otro lado.
   Los personajes de los adolescentes están llenos de ternura, inocencia y reflexión. Irán evolucionando hasta la madurez dejándonos una buena carga emotiva que hará que las hermanas Lisbon perduren en nuestro recuerdo.

   Sofía Coppola llevó al cine esta historia en 1999.

 
Sinopsis de Anagrama

En menos de un año y medio, las cinco hermanas Lisbon, adolescentes entre trece y diecisiete años, se suicidaron.
Los jovencitos del barrio habían estado siempre fascinados por esas inalcanzables jóvenes en flor, atraídos por esa casa de densa femineidad enclaustrada –la madre era una católica ferviente y moralista que no dejaba que sus chicas salieran con chicos; el padre, profesor de matemáticas dócil y benévolo, aceptaba las muy estrictas normas de su mujer-, y las primeras muertes no hicieron sino ahondar el misterio y el espesor del deseo. Los Lisbon se encerraron cada vez más en sí mismos y en el interior de su casa, y los jóvenes los espiaban desde las ventanas del vecindario, trataban de comunicarse con las hermanas pidiéndoles canciones por teléfono, contribuían al intrincado tejido de rumores, a la creación de mitologías. Veinte años después, aquellos mismos adolescentes, ya en la frontera de la mediana edad, intentan desentrañar el enigma de aquellas lolitas muertas que siguen fascinándolos.


  Y empieza así:

   La mañana en que a la última hija de los Lisbon le tocó el turno de suicidarse –esta vez fue Mary y con somníferos, como Therese-, los dos sanitarios llegaron a su casa sabiendo exactamente dónde estaba el cajón de los cuchillos y el horno de gas y dónde la viga del sótano en la que podía atarse una cuerda. A nosotros nos pareció que, como siempre, salían demasiado lentamente de la ambulancia, mientras el gordo decía en voz baja:
   —Que no es la tele, tíos, aquí no hay que correr.
  Cargado con el pesado respirador y la unidad cardiaca, pasó entre los arbustos, que habían crecido monstruosamente, y cruzó el descuidado césped que trece meses atrás, cuando todo empezó, estaba pulcro e inmaculado.


 ¿Habéis leído este libro? ¿Qué os ha parecido? ¿Pensáis leerlo si no lo habéis hecho?


-Imagen de la red-


15 comentarios:

LA ZARZAMORA dijo...

No he leído el libro, Vero, pero vi la peli y me quedé con muy mal sabor de boca. Así que no creo que lea el libro, no por la calidad literaria sino por el tema.
Un besazo, linda.

Amanecer Nocturno dijo...

He visto la peli de Coppola y como no es santa de mi devoción me dejó bastante fría, no me pareció que retratara fielmente el ambiente de opresión de las hermanas Lisbon. Tendré que leer el libro a ver qué tal.

Abrazo.

Darío dijo...

Lei La trama nupcial y me resultó un poco denso, medio confuso o rebuscado. Aunque todavía tengo ganas de echarle un vistazo a éste y a Middlesex. Un abrazo.

Arruillo dijo...

No he leído, Vero, pero tal y como lo presentas dan ganas de irse a la biblioteca a buscarlo.- Un abrazo

TriniReina dijo...

Lo leí hace tiempo, sí.
Y me han dado ganas de releerlo y recordar los sucesos para ponerme al día.


Besos

Mª Jesús Muñoz dijo...

Tomaré nota, Verónica...Es realmente intrigante y además basado en la realidad por lo que veo...Trataré de hacerme con él..
Mi abrazo grande, amiga.
Feliz día, Verónica.
M.Jesús

S. dijo...

Un clásico moderno que leí hace tiempo. Y luego ví la película. Y tengo pendiente lo nuevo de Euggenides.

Verónica Calvo dijo...

De Patricia Hernández por email:

No puede ser el tema más interesante. Los procesos de la mente son un misterio y el suicidio forma parte de ese misterio. En qué momento uno decide suicidarse?.
Tus preguntas –muy agudas-. Por qué no se hace nada?, y la sociedad?. Qué está pasando para que ocurran tantos en adolescentes?.
Si, cada uno que saque sus reflexiones y nos paremos a reflexionar: ¿Qué falta en estos momentos?. ¿Dónde está la comunicación, el afecto....?, así, un sinfín de interrogantes.

TORO SALVAJE dijo...

He visto la peli y me dejó tocado.
El libro no lo he leído.

Besos.

MarianGardi dijo...

Querida Vero, me gusta esta nueva linea tuya de critica literaria.
Hay mucho que aprender y leer critica literaria es de gran ayuda.
Un fuerte abrazo, no sé por donde caminas. Cuéntame.

una chica de ojos marrones dijo...

pues lo he tenido en la mano varias veces... la peli no la he visto (le tengo un poco de manía a coppola, aunque no te sabría decir exactamente porqué) pero el título siempre me ha atraído, aunque al final nunca me lo he llevado a casa...
pero te diré que después de leerte, la próxima vez que nos crucemos, me da a mí que se viene a casa...
ya te diré que tal cuando lo lea...
besos!!

elisa lichazul dijo...

ni el libro ni la peli he leído ni visto Verónica

quizá busque el trailer de la peli por internet

no es de mucho aporte mi comentario
pero te dejo un abrazo grande , pasa un precioso fin de semana

bixen dijo...

Son muy pocas las demostraciones matemáticas a partir de imposibles; aun entre los más expertos que la dan por válida, siempre les queda la duda.
Como no he leído el libro, ni visto la película, ni lo voy a hacer... algo tenía que decir para parecer interesante.

ReltiH dijo...

MUCHAS GRACIAS POR LA RECOMENDACIÓN.
UN ABRAZO

Luna dijo...

Aquí, en Salta, hay una ciudad donde sucedieron muchos casos de suicidios adolescentes, inexplicables por cierto.