8 de enero de 2017

Abismo y horizonte




-Imagen tomada de la red-
En la memoria, eco.
No hay explicación.
Todo lo que necesito hoy
es un espejismo.
Ya no lo quiero
porque no lo necesito.

La voracidad calma la ansiedad.
Me anclo al mástil de los días
afrontando la tormenta.

Abismo y horizonte.
Por encima, el infinito,
y por debajo, lo que te llevaste.


-Verónica Calvo-

4 de enero de 2017

En mi tribu

-Imagen tomada de la red-
A ellos…

habitan quienes tienen el alma cercenada
y un clavo en el centro del corazón.

Siempre llevamos la aguja enhebrada,
por si hemos de cosernos,
y un silencio a modo de nudo y dolor.

Conocemos cada estrella
que brilla en el oscuro firmamento
y sabemos lo que crece bajo el sol.

Nos veras en una esquina del mundo
remendando nuestras alas
y sosteniéndonos juntos en el filo.

Aplicamos la verdad.
La verdad que a otros incomoda.
La verdad que otorga libertad.

Somos seres con huesos de acero y piel fina.
Descreídos que nada esperan.
Vientos que esculpen palabras.


                    -Verónica Calvo-



30 de diciembre de 2016

Estás en la ausencia




-Pintura de Florencio Aguilera-



Pesa tu ausencia.
Y, aun así
estás en todas partes:

en la retama a mi frente,
en cada ola que llega a las rocas,
en cada gaviota que atisba desde lo alto.

Estás ahí:
jugando entre las dunas,
mirando el horizonte
y sonriendo(me).
Hablando de este bello paraje
un poco nuestro.

Y pesa tu ausencia
mientras me desgrano
en la arena de la playa.

-Verónica Calvo-

Punta del Moral, Ayamonte, 3 de noviembre de 2016


25 de diciembre de 2016

Emily Dickinson: 246


-Imagen tomada de la red-

Para siempre a su lado caminar,
lo más pequeño de nosotros dos.
Cerebro de su cerebro
y sangre de su sangre,
dos vidas y un solo ser.

Para siempre probar este destino,
si es dolor, la mayor parte,
si es dicha, entregar mi parte
por ese anhelado corazón.

Toda una vida para conocernos el uno al otro,
a quien nunca podremos conocer,
y de vez en cuando un cambio
llamado cielo,
raptos confraternizados de hombres
solo para descubrir lo que nos perturbaba,
sin palabras.



-c. 1861-

20 de diciembre de 2016

Noche Oscura


-Imagen tomada de la red-


Vino la Noche Oscura a visitarme.
Prendían fantasmas en su ropaje.
Yo los escuché llena de coraje
pues no hay casi temor que me desarme.

Hablaron tras el velo de la muerte
con voces de nostalgia resonantes.
Y silente escuché a los visitantes
esperando un mensaje que liberte.

Y así, en desolada conversación,  
cuando las negras sombras se retiran,   
aportando a la mente la razón,

supe que en cada Noche Oscura expiran
los apegos que guarda el corazón,
y también, los terrores, que nos giran.


-Verónica Calvo-