Se preguntó el poeta
soñando en desesperanza.
¿Acaso dejará una marca
al morder una esquina del alma?
...Y quiso cerrar los ojos,
mecerse en la brisa del olvido,
dejar atrás la sombra y su penumbra
y alumbrarse por entero en su delirio.
-Verónica Calvo-
-Imagen tomada de la red-


