10 de mayo de 2026

Felipe Benítez Reyes: Episodio de infancia

 

 
-Imagen tomada de la red-

Se fue la luz en la casa de campo.

Al reflejo ondulante de una vela,
veía yo la noche pasar, como un ser vivo, entre las cosas.

Se hizo un silencio sólido, acompasado
con la fantasmagoría inquieta de la llama.

Pero entonces oí la respiración de la montaña dormida,
el susurro melódico del viento entre los árboles,
el latir de la luna vagabunda.

En medio de aquella tenebrosidad dorada,
en mitad del vacío, hablaba el universo.

Aún intento descifrar qué me decía.


Felipe Benítez Reyes

(Los expedientes de la madrugada)

13 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Es un poema maravilloso.
Me gusta muchísimo.
Gracias por compartirlo.

Besos.

inma dijo...

Me resulta tan cercano y familiar. Es un poema muy hermoso.Besos

lunaroja dijo...

Madre mía qué pedazo de poema...
Imágenes absolutamente exquisitas!
Gracias por traerlo!
besitos amiguiii

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Es un poema que llega al alma, Verónica. Como su autor!!
Besicos muchos.

carlos perrotti dijo...

No lo conocía hasta vos, hasta hoy... Gracias infinitas por revelármelo, generosa Poeta... "Un silencio sólido". Chapeau también para vos!!

Mª Jesús Muñoz dijo...

Verónica, cuando escuchamos los sonidos y las voces de la tierra nos dejan hermosos mensajes, que se graban en el alma y la mente tarda en descifrarlos..Una preciosidad profunda y bella, amiga poeta.
Mi abrazo agradecido por traer este autor y feliz mes de mayo, amiga.

A.S. dijo...

Las imágenes poéticas que nos ofrece este precioso poema son de una belleza inmensa. Nos llegan al alma!
No conocía a este talentoso poeta, Vero.

Que tengas una feliz semana.

Un abrazo!

lichazul dijo...

no lo he leído, pero el poema es bello
besitos

JUAN dijo...

¡Miles de Evos para desencriptar qué dictamina El Gran Cosmos!
Un Saludo Maja 🇪🇸

TORO SALVAJE dijo...

Hace días publiqué un post cuyo título es "BLOGGER NO ACTUALIZA".
Ya hacía muchos meses que mis posts no se actualizan y pasan hasta seis o siete horas sin actualizarse.
He intentado de mil maneras buscar la solución en foros de Blogger, consejos de informáticos, etc. y ninguno ha funcionado.
Ayer se me ocurrió una idea loca pero que de momento parece funcionar, es la siguiente:
En cada nueva entrada donde escribimos lo que queremos publicar hay una columna a la derecha.
En esa columna hay un apartado que pone "Publicada el" y hay dos opciones, "Automática" y "Establecer fecha y hora".
He marcado "Establecer fecha y hora"
Por defecto en fecha y hora pone el día y la hora que es en este momento aquí en España.
Por ejemplo cuando he ido a publicar esta mañana ponía 15may2026, así, todo seguido y la hora las 8:45.
La idea loca que tuve ayer es que quizás ellos se rijan por la hora de USA, no sé cuál exactamente porque USA tiene diferentes husos horarios.
Entonces decidí retrasar seis horas, que creo que debe ser más o menos el horario de la costa este de USA.
O sea que antes de publicar he puesto 15may2026, pero en vez de las 8:45, he puesto 2:45... el horario de ellos.
Y bien, tanto ayer como hoy ha funcionado.
En poco más de media hora mi publicación se ha actualizado y ya la he visto tanto en mi lista de lectura como en las listas de blogs de otros blogueros que tienen mi blog introducido.
Si queréis probarlo a mí me ha funcionado tanto ayer como hoy.
Voy a poner este mensaje en los blogs de la gente que me visita para ayudar al máximo de gente posible.
Espero que no os moleste y si no os gusta pues elimináis este mensaje y ya está.

Gracias.

De barro y luz dijo...

¡Hay que saber escuchar los mensajes de la infancia!

Bss

Carlos augusto pereyra martinez dijo...

El poema de Benítez Reyesy, tiene la particularidad de poner a hablar al mundo, en esa situación de cuando se va la luz eléctrica se acude a ña lumbre de una vela. Esta vivencia de nocturnidad a la luz de la vela, me hizo recordar de cuando niños había noches en que nos quedábamos sin luz eléctrica y en esa casa grande de pueblo, rodeada de solares y cuadras arborizadas, al quedar a la luz de la vela, sentíamos las lechuzas, los pájaros deslizarse por el techo, rumores de conversaciones que no se detectaban con la luz eléctrica. Y como en el poema esos ruidos, voces en susurro, pasos los asumía uno como si quisieran decirle algo. Un abrazo. Carlos

Maite dijo...

Impresionante poema, me encanta. Gracias por compartirlo. Abrazos