21 de enero de 2019

Conclusiones

Observo y palidezco.
Lo que a unos les parece normal,
a otros nos espanta.
¡Tanta humanidad perdida!
¡Cuánto desatino!
Y entonces,
quiero ser una coliflor
dormida en un huerto.

Recibir los cuidados del sol,
cuando el clima lo permita,
y embeberme del agua que nutre.
Estar a salvo,
cobijada entre calabacines,
puerros y calabazas.

Intocable
para aquellos que aborrecen,
a tan noble vegetal,
y apreciada, por los que dicen,
estar a salvo de la violencia.

Podéis comerme,
-siempre nos devoramos-,
pero con delicadeza.

A veces,
mi pensamiento raya la metáfora.


O la locura.

-Verónica Calvo-

38 comentarios:

LA ZARZAMORA dijo...

Me hizo pensar tu poema en aqel diálogo de Bouvard y Pécuchet...;)
Y sí el mundo anda patas arriba y loco, loco, loco. Y nosotros, todavía más.
Un besito, Verónica.

Verónica Calvo dijo...

No conozco ese diálogo y seguro que es muy interesante.
El mundo lo hemos puesto patas arriba desde el Principio de los Tiempos, así, es mayúsculas. Y sí, andamos locos, señalando a los demás como orates (por no repetir palabra). Lo que nos cuesta aceptar(nos) en esas partes horribles.
Nosotras, locas perdidas y que el mundo orbite :)

Besos, Eva.

Rafael dijo...

Si pensamos profundamente se puede rayar en la locura, como dices en tus versos.
Un abrazo y feliz semana.

Sergio dijo...

Cuando el prójimo nos da un mal día es fácil recurrir a querer ser otra cosa que lo que somos. Yo no sé si he querido ser calabaza. Pero algo diferente a humano seguro. Es un pensamiento relajante y una imagen que consuela cuando nos tocan las narices. Me gusta el detalle y el mimo que le pones a describir esa fantasía vegetal tuya. Y todo lo que sugiere. Un abrazo

Verónica Calvo dijo...

A veces es mejor no pensar tanto, o saber para a tiempo, Rafael.
A veces el pensar te hace divagar, o... ahí lo dejo :)

Feliz semana, Rafael, abrazo.

Verónica Calvo dijo...

Ante tanto cúmulo de noticias nefastas, una se pregunta cómo se puede sumar tanto en este mundo, ante la pasividad de todos. Estamos alienados, saturados, apáticos, manipulados... y pasamos hoja a la espera del siguiente titular horrible, nos llevaremos las manos a la cabeza, y a esperar al siguiente, que vendrá en unos cuatro segundos.
Qué desesperanza, qué naufragio, qué cansancio.

Abrazo, Sergio.

Rebeca Gonzalo dijo...

Me parece una genialidad dar voz a un vegetal a través de un poema. No me esperaba algo así. Me gusta el enfoque.

Un abrazo.

Verónica Calvo dijo...

Bueno, Rebeca, la voz protagonista no es un vegetal, pero si así te llegó, no puedo objetar nada.
Gracias por tu punto de vista :)

Abrazo.

Ángeles dijo...

Me parece de lo más original, ser una coliflor entre nabos y crecer acunada entre rayos de sol y es que la vida que estamos viviendo hoy en todo nuestro planeta, es un desatino, una locura, una tragedia que se pierde entre los pliegues del tiempo. Cada día es peor que el anterior y nos bombardean con noticias del horror desnudo. Da miedo hasta salir a la calle o subir a tu casa con un desconocido en un ascensor...

Un abrazo vegetal con rayos de sol

Verónica Calvo dijo...

Bienvenida, Ángeles.
Sí, un desatino total.
Ganas de decir eso de apaga y vámonos.
Pero lo más horroroso es que poco nos dura. Se pasa página rápido y queda lo inmediato y esa descinfianza, cercana y cotidiana, que dices.

Gracias por tus palabras y tiempo en leer.

Abrazo.

Maite Lorenzo dijo...

¡Ay! Mi querida Verónica, cómo ha gustado leer este poema tuyo. No me importaría transplantarme en mi huerto y ser una coliflor también, o brócoli... es transfondo de tu poema es tremendo como tremendo el mundo que estamos forjando día a día...

Un fuerte abrazo, las coliflores no sé si se abrazan, pero si se dan las hojas...

Pitt Tristán dijo...

Parafraseando la "Oda a la alcachofa", de Pablo Neruda.

Si fueras colifor.

Esa coliflor
de tierno corazón
se vistió de guerrero,
erecta, construyó
una pequeña cúpula,
se mantuvo
impermeable
bajo
sus escamas.

Besos.

TORO SALVAJE dijo...

Yo adoro tu locura.
En todas sus manifestaciones.
De verdad.

Besos.

Noelplebeyo dijo...

Cuidado que a mí me encanta la verdura

Besos

lunaroja dijo...

Qué bueno! La originalidad de la metáfora de la coliflor lo hace tan etéreo, y a la vez esa propia ligereza nos va llevando de la mano a una reflexión mucho más profunda acerca de la vida, a esta actualidad a veces tan enfermiza.
Me ha encantado!
Un abrazo.

Laura dijo...

:) podéis comerme, siempre con delicadeza.
Besote guapa.

Mª Jesús Muñoz dijo...

Tu poema nos invita a refugiarnos en la naturaleza ante tanta deshumanización y crueldad...Y es que es tan sano sentirse coliflor...! Es tan relajante sentir la paz y la generosidad de un huerto, de un camino de árboles...Totalmente inspirador tu poema, Verónica. Me alegro por esa "locura metafórica".
Mi felicitación y mi abrazo, amiga.

Sandra Figueroa dijo...

Que lindo ser una coliflor en un poema.....El mundo esta loco o casi... bello leerte....saludos

Factoría Poética Carmen Silza dijo...

Sigamos siendo flor, o vegetal, o cualquier ser, pero sobre todo pongamos empeño en hacer el bien en todo lo que nos propongamos, ya que somos humanos.
Parece ser una labor que cuesta, tal y como va el mundo.
Me he gustado este poema Verónica

Verónica Calvo dijo...

Maite, transplántame a tu huerto, por favor!!!
Vamos a la deriva desde hace mucho, pero el puerto al que vamos, no me gusta nada. Hay que cambiar leyes, la constitución, horarios para poder vivir, barrer el panorama político que tenemos (da miedo, en serio), volver a la filosofía y los valores... Volver a pensar por uno mismo, en libertad y valentía, en definitiva.
En fin... que me lleves a tu huerto, por favor :)

Las coliflores sí se abrazan; cosas más raras se ven, como esas mujeres metidas en VOX y, otras tantas, besándolos como si fueran dioses.

Besos y abrazos de hoja a hoja.

Verónica Calvo dijo...

Pitt... :)

Eso quiero, que las escamas me mantengan impermeable. He elegido mal el vegetal entonces.

Besos

Verónica Calvo dijo...

Gracias, Toro Salvaje, entiendes mi locura ;)

Más vale locos y libres, que cuerdos (los políticamente correctos y los del buenismo) y temerosos.

Bss.

Verónica Calvo dijo...

Es una amenaza, o un aviso, Profe??? :D

Besos!!!

Verónica Calvo dijo...

lunaroja, a veces dan ganas de exiliarse, ante el panorama que tenemos y de ver hacia dónde vamos. Pero piensas y ves que el resto está igual o peor.
Las noticias son nefastas en todas partes. Nos tienen dominados y tan libres que nos creemos. Somos como el elefante atado por una pata a una estaca, y no nos damos cuenta.

Seamos todo lo libres que podamos y sobre todo, coherentes.
Al menos, eso, es nuestro.

Besos gtandes.

Verónica Calvo dijo...

Siempre, Laura!!!
Con delicadeza, que ya estoy saturada de prisas y malos modos :)

Besos.

Verónica Calvo dijo...

Querida María Jesús, leo tu comentario y me has llenado de imágenes y paz :)
Ojalá este planeta fuera un huerto y no un campo de batalla.
Nos queda hacerlo lo mejor que podamos, echarle valor, no mirar para otro lado y levantar la voz cuando haga falta.

Abrazo grande.

Verónica Calvo dijo...

Sandra, al menos serlo en un poema, sí.
El mundo no ha conocido ni una hora de paz desde que se habitó.
En este planeta vivimos en constante conflicto, por eso, deberíamos llevarlo lo mejor que podamos, involucrarnos en causas, desobedecer cada tanto a imposiciones que solo mueven intereses políticos, pensar y reflexionar, ser justos...

Abrazo.

Verónica Calvo dijo...

Coincido contigo, Carmen.
Hacer el bien, siempre. Y es una ardua tarea, porque implica discernir, dejar el impulso, saber dónde tienes la batalla perdida y no desgastar energía inútilmente... Hay que implicarse. Cada acción buena no se pierde, en algún lado, quedan.

Besos.

Licaón dijo...

Me encanta =)

Es una reflexión muy interesante, y sorprendente, y graciosa, sin perder en agudeza. Son geniales tus pensamientos locotafóricos ;)

Un abrazo

Rosa dijo...

Me quedo en el huerto, y solo permitiré aquello que me ilumine.
Demasiada manipulación en el mundo, demasiada confusión.
Es algo que nunca he tolerado, que me intenten manipular, venga de donde venga.
Me encantó el poema, su metáfora, su locura :))

Un beso, querida Verónica.

Verónica Calvo dijo...

Muchas gracias, Licaón :)

Ante todo, humor.

Abrazo.

Verónica Calvo dijo...

Me pasa igual. Y la injusticia, me sobrepasa. Por eso me cuesta callar o no accionar ante ella, aunque sea en pequeñas injusticias.
No perdamos esa perspectiva, aunque nos quemen.

Besos, mi querida Rosa.

elisa lichazul dijo...

mil gracias por todas tus huellas Verito
pienso que cada quien ha de cuidar de su locura con uñas y dientes de cualquier intento de dominación y subyugación , es el refugio mental para el alma y el espíritu

besitos de sol

Verónica Calvo dijo...

Sí, Elisa. También lo creo. Es urgente pensar y analizar. Seguir el juego del rebaño de lo inmediato, de lo que nos establecen y nos dan como verdad, lleva a una sociedad crispada.

Gracias a ti, siempre.

Besos con viento desde este invierno.

José Valle Valdés dijo...

Me resulta un poema muy bien logrado; que discursa bien y dice mejor, amiga.

Abrazos

Verónica Calvo dijo...

Me alegra que lo sientas así, Pichy :)

Abrazo.

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

También me espanto de la crueldad y el horror que provocan los humanos, Quizás mejor ser una lombriz, nutriendo la tierra. Un abrazo. carlos

Verónica Calvo dijo...

Pues mira, Carlos Augusto, una simple lombriz hace su gran labor y nosotros, cúspide de la evolución, destruimos hasta cargarnos todo.
Un horror.

Abrazo.