9 de marzo de 2017

Recuerdo en espejismo

-Imagen Natalie Shau-
No acude el dolor
si el recuerdo no desarma.
La memoria es agua
que se escurre entre los dedos,
meros reflejos
que se mecen en el viento.
Escalé tus altas cumbres
hasta llegar a la perpetua nieve
y quise vivir en el invierno.

y ahora…

                   Un espejismo
                   en el espejo.
                   En el interior,
                   silencio.


 -Verónica Calvo-

14 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

no hay paz, según se ve

besos

Sergio dijo...

La memoria es como ese agua que se escurre, cierto, pero algo queda.
Lo de un espejismo en el espejo es un bonito juego de aliteración y significado que me vuelve a maravillar. Un abrazo

Verónica Calvo dijo...

Pronto pasaré a leerles. Estoy fuera por trabajo.

Muchas gracias por todos los comentarios que me van Dejando!!!

Rafael dijo...

Reminiscencias y recuerdos...
Un abrazo.

José Valle Valdés dijo...

Qué bien hs logrado el poema, amiga. Estupendo. Te felicito!

Abrazos

ReltiH dijo...

UFFF... QUEDÉ DESOLADO...!
ABRAZOS

TORO SALVAJE dijo...

El poema es brutal.
Inmenso.

Un abrazo Verónica.

Mª Jesús Muñoz dijo...

Cuando el sentimiento queda atrás, sentimos el frío y el silencio...que nos hacen reflexionar.
Un poema con hermosas y profundas metáforas, amiga.
Mi felicitación y mi abrazo, Verónica.

tecla dijo...

A veces la memora es agua, Verónica, y en otras un recuerdo vivo que nos lleva en volandas hacia el TODO.
Un beso grande Vero.

lunaroja dijo...

Qué bonito el poema, la memoria es agua...sin duda, tan certera!

LA ZARZAMORA dijo...

Cuando el olvido juega con la memoria, nidos de espejos guardan silencios.
Habrá que alejarse de esos inviernos... ya pronto es Primavera ;)

Besos, valiosa persona.

Elisa Alcántar Cereceda dijo...

este poema es un canto de caracola
bello bello
felicidades Verónica


besitos de sol

Rosa dijo...

El silencio suele ser muy buena compañía.

Bello poema.

Aquí estoy con tu 'Japonismo'.
Me encanta.

Un beso muy fuerte. Gracias, mi querida poeta.

Anónimo dijo...

poema profundo y reflexivo.

Patricia