5 de marzo de 2017

Cansancio

-Imagen Enoki Toshiyuki-

Me he cansado
de cobardes que amenazan,
de los gritos que emiten
los miedosos desde el palco
y de barcos, heridos,
que se desangran en vías de agua.
Me he cansado de las palabras.
De tanta lectura vana.
De estos atardeceres híbridos
que me arrastran.

Me he cansado de la escasez,
de las prisas ajenas,
del egoísmo y la sonrisa falsa.
Me he cansado, ¿me escuchan?,
de tanta estupidez humana.

-Verónica Calvo-



22 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

Anda, que no te queda

Besos

tecla dijo...

Yo creo, Verónica, que no podemos elegir, que todos quisiéramos ser inteligentes y sabios, pero que cada cual vemos las cosas a nuestra manera y así las manifestamos.
Y si estamos acertados o equivocados deberíamos mirarnos en el espejo de los otros.
Y los otros en el nuestro.
Porque yo no consigo verme a mí misma como soy.
Solo puedo dejarte un beso.

J. R. Infante dijo...

Lo dejas todo muy claro, Vero, a través de estos versos.- Un abrazo

Elisa Alcántar Cereceda dijo...

reflexivo poema Verónica y es que cansarse de esto la verdad todos estamos hartos de tanta tontera humana
pero somos humanos y es parte de nuestra naturaleza meter las patas
la rueda gira sin parar y hemos de tropezar mil veces con la misma piedra

besos de sol

TORO SALVAJE dijo...

Algún día desaparecerán para siempre.
Aunque también es cierto que hay por todas partes.
Cuando puedas te alejas para siempre.
Y ya sabes... coraza y distancia.

Besos.

Amapola Azzul dijo...

Todo tiene un límite. Es normal cansarse.
Besos.

LA ZARZAMORA dijo...

Sí, te escucho.

Pues cógete a mí...
Y aún te quedaste corta.
En lo de la lectura vana, le diste.


Besos, campeona!!

Mª Jesús Muñoz dijo...

Si, comparto tu cansancio y desaliento, Verónica...
El mundo es una rueda y sigue dando vueltas sobre el mismo paisaje y los mismos problemas...Cómo romper esa inercia...?
Te dejo mi abrazo y mi ánimo.

lunaroja dijo...

Es, creo ,el reclamo del alma que pugna por expresarse en una realidad más amable... Preciosos tus versos!

Rafael dijo...

Muchas veces la vida y sus aconteceres cansan.
Un abrazo.

Tracy dijo...

Ya somos dos.

Rosa dijo...

Pues no me extraña nada que te canses.
Un poema muy claro.
Gracias.

Un beso, querida Verónica.

Carmen Silza dijo...

Cansa, Verónica, nos cansa, ya ya vamos estando agotados.
Me ha encantado tu frito al cual me uno.
Un besazo, cielo.

Sergio dijo...

Yo también estoy cansado de eso. Hay días que me gusta creer que esté tan cansado de la estupidez humana. El problema es que luego me doy cuenta que estoy nadando en ese océano y este no se va a vaciar ni voy a llegar a Tierra peleándome a brazadas con él. Actualmente intento alcanzar el reposo que da la aceptación. Como es difícil me entretengo y hasta tengo la suerte de encontrarme con versos con los que me identifico tanto como estos. La humanidad artística redime mucho a... sí, a ella misma. Un abrazo.

una chica de ojos marrones dijo...

pues descansa... descansa, y a seguir, porque no tienen que poder con nosotras!
y un abrazo contra ese cansancio que tan bien has puesto en palabras!!!

Chesana dijo...

En ocasiones nos cansamos hasta de la vida, cómo no de las estupideces. Y es que el ser humano, en ciertas etapas, tiene que dar vueltas sobre sí mismo para poder encontrarse.

Abrazo grande.

Lola Barea dijo...

Haces bien en gritar ese cansancio en versos, no te lo tragues.
Bello poema querida amiga, escribes lindo Verónica, me encanta leerte.
Abrazos grandotes para ti.

Lola.

Pitt Tristán dijo...

Mejor la buena poesía, la fuerza de tus letras, que nada, que es lo que hacemos/no hacemos la mayoría.

José Valle Valdés dijo...

Me resulta un logrado poema, que dicen, y lo dice, muy bien, amiga. Me llega claro el mensaje. Te felicito.

Abrazos

ReltiH dijo...

AMIGA, YO TAMBIÉN ME QUIERO IR A VIVIR NORUEGA. JEJEJE. EXCELENTE GRITO.
ABRAZOS

María Socorro Luis dijo...


Por desgracia, la estupidez humana crece cada día. Y no solo la estupidez, hay cosas peores.

Grita, poeta.

Anónimo dijo...

Si prolifera la cobardía y la estupidez humana.

Patricia