16 de enero de 2016

LXXIII


Fui ellas,
aquellas que beben rosas.
Todas ellas,
las que paren soles y viven en la sombra.
Fui ellas,
aquellas,
vosotras, nosotras.
Todas,
las que dejan entre libros
suspiros, camelias y amapolas.
Las que mueren por la tarde
y resucitan en la mañana.
Fui ellas, por todas nosotras.


-Verónica Calvo-

-De "Las pequeñas esencias"-

13 comentarios:

lichazul alqantar dijo...

hermoso y universal poema Verónica
somos voces y candilejas

abrazos

Rafael dijo...

Bonitos versos.
Un abrazo.

TORO SALVAJE dijo...

Que preciosidad de poema.
Emotivo, tierno y evocador.
Me encanta.

Besos y felicidades por el poema.

Sergio dijo...

Un homenaje perfecto para tu sexo. Seguro que todas quieren también ser tu. Salud y vida para todas vosotras desde el nosotros más admirador.

ReltiH dijo...

MUY POÉTICO SER.
ABRAZOS

Joaquín Galán dijo...

Un bello poema reivindicativo de la figura femenina a través de los tiempos...Preciosa forma de hacerlo.

Abrazos

Rosa dijo...

Es maravilloso.

Un beso enorme para ti.
Un beso que dejo ahora mismo en tu libro :)

Marinel dijo...

Ser amalgama de otros seres como tú, una humanidad de humanidades similares llena. Unión de sentires poetizado con máxima ternura y delicadeza.
Precioso.
Besos.

LA ZARZAMORA dijo...

Éste me encantó...
;)
Besos, Verónica.

Euterpe dijo...

Tú sí que has dejado huella en libros...

una chica de ojos marrones dijo...

una preciosidad... no te puedo decir mas...
besotes!!!

J. R. Infante dijo...

Poesía en estado puro. Un placer.- Besos

tecla dijo...

Es un poema hermoso, Verónica. Con ritmo y musicalidad. Ligero y con alas. Vamos, que da gloria leerlo.