16 de diciembre de 2016

Habla el número 26/Az


-Imagen tomada de la red-  


Nos negaron la empatía,
la calidez de un abrazo
sin esperas y un beso
limpio como el manantial.

Nos programaron en el odio,
en la competición absurda
y en la batalla de la supervivencia.
Nos entregaron la desesperación.

Consultas llenas de almas en pena.
Recetas que adormecen la tristeza,
firmadas en urgencias y sustentadas
por la industria farmacéutica.

Nos decimos solidarios y salimos a las prisas
ante un igual que tiembla, que desespera.
Será que nos espanta vernos en su reflejo.
Somos todos vulnerables y de piel, fina.

Somos números. No existimos.
Yo, número 26/Az, asumo mi locura y os olvido.



-Verónica Calvo-

20 comentarios:

Rafael dijo...

Aunque parezca surrealista estamos llegando a algo parecido a lo que dices en tus versos.
Un abrazo.

LA ZARZAMORA dijo...

Cada vez más asumido...
Y cuánta razón, cielo.
Y es que para muchos no es ni enfermedad, y
les da miedo.

Besos de la paciente,37/Hw.
Los olvidé hace mucho, y sigo olvidando todavía a algunos.

Entre palmeras... dijo...

Diste en el clavo de manera precisa, escribes algo que repito constantemente, somos números, al ver mi entorno y tratar de comprender lo que nunca voy a entender, como toda la batalla de los seguros médicos y la enfermedad de mi hija, como la amistad que creemos y no es porque nunca fué, como tantas luces y colores navideños sin importar la angustia de muchos y los cientos de niños en Allepo, somos números sí, y no nos damos cuenta vamos mermando en la batalla del individualismo y la indolencia.

Un gran abrazo, Vero

TORO SALVAJE dijo...

Sé a lo que te refieres.

Yo estoy.

Ya sabes.

Besos.

Rosana Marti dijo...

Así está establecido el tema, pasamos por el aro de una sociedad que nos conducen al espanto.

Besos preciosa!!

Anónimo dijo...

Si, somos número, para ciertos tipos de personas.
Solamente eso, cómo una fórmula matemática.

Patricia

Sergio dijo...

Es una descripción perfecta de ese paisaje deshumanizado que hemos visto tantas veces. Recordemos que en los lugares donde nos nombran con un número nada puede acabar bien. Buen fin de semana, yo te llamo Verónica.

Anónimo dijo...

Pues haces bien. Yo también he asumido esa locura de la que nos hablan y aunque te encuentras con baches, todos se superan si sabes cómo. No es difícil. Lo difícil para nosotros los locos es seguir formando parte del rebaño.

¡Besos!

Mª Jesús Muñoz dijo...

Tu poema es una buena crítica a nuestra humanidad actual...Nos hemos olvidado de los valores del espíritu y caminamos a tientas, sin orden, ni concierto...Esos números nos hablan de materialismo y frialdad.
Mi abrazo y mi cariño, Verónica.
M.Jesús

Conchi dijo...

Estoy en total acuerdo contigo Verónica, vivimos en un absurdo enclavado en el tiempo ¿llegaremos a perder las siglas y el numero?.

Un abrazo.

Rosa dijo...

Sí, la falta de humanidad.
Hemos olvidado muchos valores.

Un beso, querida Verónica.

Carmen Silza dijo...

Veronica, sé de lo que versas en este bello poema, la humanidad tal y como es, no debería llamarse así, deja mucho que desear.
Feliz Navidad, que la disfrutes con tus seres queridos.
Un abrazo.

J. R. Infante dijo...

Deshumanizados si que andamos, tu poema lo refleja muy bien, cada vez los abrazos se cotizan más caros, ya no solo es el pudor sino también la distancia que nos marcamos los unos a los otros. Tiempos complicados.- Besos

Ceciely dijo...

Nos basta mirar a nuestros congéneres para saber que participamos en un circo despiadado.
El humano está escribiendo con sangre la tragedia universal.
Poema realista y bien trazado

Abrazos llenos de Paz y Serenidad en la espera.

Neuriwoman. dijo...

Deshumanizados y atiborrados de pastillas para maquillar lo que en realidad se curaría con devolver una mirada a sus ojos y saber que estás ahí para lo que haga falta. Cuanta razón en tus palabras. Un beso

José Manuel dijo...

Vivimos una realidad deshumanizada y absurda,... números que sustituyen a las personas.

Besos

Sor.Cecilia Codina Masachs dijo...

Gracias Verónica por tu comprensión,sigo delicada de salud, por eso solo paso para desearte unas felices Navidades.
Un gran abrazo

Pilar Ortiz dijo...

Así es. Cada vez más desconectados, cada vez más manipulados, cada vez más alejados los unos y los otros, creyéndonos la locura de que hay que llegar a ser autómata, de alcanzar la perfección de la absoluta individualidad, cuando nacimos siendo uno dentro de un todo, todo en uno, una criatura social.
Estudia hasta quedar exhausto, para conseguir un buen trabajo, ten un buen trabajo para pagar una buena casa, elige a una buena pareja para tener a una buena familia dentro de una buena casa y sigue trabajando incesantemente, hasta el fin de tus días, para pagar esa vida estándar que te esclaviza al sistema. Eso sí, no pienses, actúa!

lunaroja dijo...

Poder tocar el dolor, desde la belleza..

Marisa dijo...

Así es, somos un número
al que a nadie le interesa.

Felices fiestas Vero.
Mucho amor y sobre todo
que la salud nunca nos falte.

Mil besos