16 de abril de 2010

Número 22



Llovía y tenía que hacer tiempo, así que entró en el "Corte inglés".
Aprovechó para comprar música y la novela que Loui le había recomendado. Miró el reloj y subió a la sección de perfumería.

Marla vestía un cómodo pantalón gris de estos que se llevan ahora, anchos por arriba y estrechos de rodilla para abajo, elegantemente abotonado en el tobillo, un jersey de algodón negro de cuello vuelto, una chaqueta de punto de cuello alto con cremallera y calzaba unas deportivas de marca con cámara de aire. Llevaba un bolso deportivo, de marca también, a modo de bandolera.
Su pelo estaba algo encrespado por la lluvia, pero los rizos y el volumen daban un aire bohemio y divertido a su pelo negro azabache. Ese día se había pintado los labios de rojo (pero siempre se rebajaba la pintura con un algodón para dejar apenas un ligero color en los labios), los ojos difuminados en gris, con ese look tan "smoky" que tan bien le sientan a las miradas soñadoras y profundas como la de ella, y las uñas de color negro. Para remate, se había puesto un precioso anillo dorado viejo, ancho y llamativo regalo de su amiga Patricia.
Se podría decir que tenía un aire de blancanieves algo gótica (por la palidez de su piel, el pelo negro y su corte, los labios rojos, las uñas y el anillo)
¿Y por qué la autora de este relato da tanta explicación sobre su aspecto y llama la atención especialmente a que llevaba calzado y complemento "de marca"?
Para que tengamos claro su imagen antes de caer en errores, como ya veréis.

Se plantó delante del expositor de Chanel y como siempre, bajo una potente luz, brillaban Chanel número 5 (el que se ponía Marilyn para ir a dormir) y Chanel número 19.
Enseguida llegó la dependienta, que miró a Marla de arriba a abajo sin tomarse la molestia de caer en la cuenta de las marcas (lo mismo pensó que era de mercadillo), y rápidamente se fijó en sus uñas negras y en su pelo encrespado. Con tono de disgustó preguntó:
- ¿Quiere usted algo?
Como Marla ya se las había visto muchas veces con dependientas clasistas, dijo sin inmutarse:
- Pues si, quiero oler, por favor, Chanel número 22.
La dependienta en tono catedrática contestó en un tono bastante ofensivo pues era evidente que llamaba "inculta, profana, analfabeta de los buenos perfumes" a la deportiva mujer que tenía delante:
- ¡Vamos a ver! Ese perfume no existe. Sólo existe Chanel número 5 y Chanel número 19.
Marla sonrió de manera enigmática y pensó que no se puede ir vestida de cualquier manera a ciertos lugares de tan "exclusivo" comercio. Una cosa es comprar una novela y otra muy distinta atreverse a poner los pies y la anatomía en los lugares que "El corte inglés" alquila a ciertas marcas por metro cuadrado.
Con un tono neutro dijo:
- ¿No existe? - dejó unos puntos suspensivos sacudiendo levemente la cabeza y sonriendo a la vez, añadió:- ¿Y cómo es posible que yo haya tenido el envase en mis manos y haya olido la fragancia, que por cierto, es delicada y exquisita, en Estados Unidos? Sólo quiero saber si en España es la misma fragancia.

La dependienta volvió a mirarla de arriba a bajo, se fijó de nuevo en las uñas y volviendo la cabeza a su compañera, dijo, en un tono de "nos vamos a reir de la inculta esta que viene a Chanel a pedir un perfume inventándose números para ser más que nadie":
- Rosío, ¿tu sabes si Chanel 22 se comercializa en España?
Rocío sin inmutarse, miró a Marla y dijo:
- Chanel 22 sólo se comercializa en Estados Unidos, es un perfume muy exclusivo que sólo se vende en boutiques Chanel.
- Lo supuse, ya que en España no lo encuentro. Muchas gracias.

La dependienta se volvió empequeñecida y se encontró con una sonrisa idéntica a la del gato naranja y rayado de "Alicia en el país de las maravillas".
Marla se acercó levemente a la dependienta y dijo bajito:
- Te dejaría que me olieras, pero creo que te vas a quedar con las ganas de oler el perfume más exquisito del mundo. Gracias, hasta luego.

Se fue, airosa, recordando a Julia Roberts en "Pretty woman" y sintiéndose más radiante que ella cuando se fundió la visa de él. Y es que nada complacía más a Marla que dejar con un palmo de narices a algunas dependientas impertinentes y clasistas.



15 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

El novio de la dependienta clasista lo pagaría después...
Que cabreo debía llevar.

Besos.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Una tardes más de viernes y paseando por casa de mis amigos blogueros. Disculpa que no me pueda pasar más a menudo, y que no sea todo lo original que debiera, pero me cuesta demasiado seguiros... jajaja Me encanta pasar por tu casa.

En todo caso un abrazo enorme.

Maat dijo...

Hay muchas dependientas clasistas y superficiales... deberían prestar más atención al cliente y no a su propia pequeñez intelectualilla y superficial.

Un besote!

Megapili dijo...

Esto me recuerda a una anécdota que me contaron... veamos... mmmm... cómo era?.... mmmmm.... ah, sí! te suena de algo un teléfono móvil??;) xDD

:P

merce dijo...

Olé mi niña, me gusta que saques a relucir esta clase de dependientas supérfluas y vacias.

En vez de entonar su melodía y escuchar y oler...los deseos de las lobas que rastrean estos espacios de algunas tiendas, para potenciar sus ya de por si, tesoros interiores.

Besitos Ananda.

Ananda Nilayán dijo...

Toro Salvaje: ya te digo, pobre novio, aunque con ese carácter deben durarla poco.
Besito.

Antonio: tu no te preocupes, siempre es un placer tenerte por aquí y para deleitarme con tu ingenio solo tengo que ir a tu casa ^^
Besito, abrazo y un buen vaso de vino (blanco y muy frío)

Maat: ole!!! hay es nada!!! mejor expresado, imposible :D
Besuco (que me gusta esto del besuco)

Megapili: iya, no te capto... o estoy muy espesa (vengo de trabajar y harrrrta) o estás tu más en el mundo paralelo que yo... A ver:
Anécdota??? nuuu seee. Y si ato cabos:
Tu presente, un móvil y Patricia... no le veo conexión (octubre)... Me dejas intrigada, ya me contarás.
MUAKS sesi sesi.

Merce: creo que a todas nos gusta cañear o presenciar como alguien cañea a este tipo de dependienta pelota, clasista, impertinente y estúpida. Animo a todas las mujeres del mundo a que las cañeen!!! todas a por ellas, que es una vergüenza ver cómo se desviven llevando prendas al probador a la de turno (enjoyada, conjuntada de marcas de alta gama, peinadas y generalmente con taconazos ya que no tienen necesidad de caminar por la calle) y aguantar que a ti ni te miren.
A POR ELLAS!!!!
Besito, linda, disfruta el fin de semana.

bixen dijo...

Siempre hay alguien que sabe más que nosotros.

TriniReina dijo...

Confieso que, a mi, me da un poco de pavor pasar por esas "islas", dentro del mar Corte Inglés:):).
Creo que a mi no me dejan ni acercarme a oler:)

En fin, cada uno es como es y no tiene más carne.

Besos y Chanel 22

Marisa dijo...

De cuando en cuando
siempre aparece
alguien así, impertinente
y clasista.
Lecciones les dará la vida.

Besiños.

bixen dijo...

Mi foto era de chanel n°18

Ananda Nilayán dijo...

Bixen: como se entere la susodicha va a terapia de cabeza. Chanel 18. No te acostarás sin saber una cosa más ;-)
Un abrazo.

Trini: si, la verdad, que a veces da reparo, pero mira, pobres de espíritu sin mente ancha hay en todas partes.
Un besito.

Marisa: eso es seguro. La vida nos enseña todo el rato y en nosotros está asumir con humildad las lecciones y saber que en las situaciones que nos ponemos por algo son.
Besito.

Carina Felice dijo...

me encanta ese caracter jodido y autorreferencial que encuentro en ella, AJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJ!!!!!!
PRECIOSO, y me he matado de risa, amiga, pero mucho mucho.
si hasta me he imaginado cómo lo relatarías vos misma.
Un placer enorme, hermana sideral,
abracitos cósmicos!!!!
Namaste /\

Ananda Nilayán dijo...

Carina: jajajajaja... pues mira, este relato es miti realidad-ficción, pitonisa de la lente jajajajajaja
Qué bien huele ese jodío perfume, aaaahhh!!!
Namasté (vamos a espiritualizarnos un poco ^^)
Muaks.

*Sechat* dijo...

Ja, ja. La dependienta estaba pidiendo a gritos un buen corte. Me ha encantado. Un besote.

Ananda Nilayán dijo...

Sechat: cada vez que voy a ese comercio siento que hay dependientas que pagan su karma trabajando allí, pobres (como lo lea mi colega Merchi no me habla en lo que quede de vida) y las que son como esta, merecidísimo tienen los cortes. A por ellas!!!
Muaks.