13 de diciembre de 2015

Niebla


Avanza la niebla
imperiosa y decidida.
Traga el campo.
No hay paisaje.
Muro grisáceo,
sólido y vaporoso.
Roza mi cara
una nube desprendida
de su esencia.
Se deshilacha
como hebras
de algodón de azúcar.

Húmeda atmósfera
me rodea
con su manto.
Cuelgan leyendas
de sus jirones.
Son atávicas,
ancestrales y profundas.
Esta caricia fría
sobrecoge el alma.
Todo es denso. Nada se ve.
Todo lo traga. Me traga.

-Verónica Calvo-


-Imagen tomada de la red-

22 comentarios:

Verónica Calvo dijo...

Paso a leerles durante la semana.
Gracias por sus comentarios.

TORO SALVAJE dijo...

Te tragó...

Jo.

Que el sol te rescate mañana mismo.

Besos.

Amapola Azzul dijo...

Muy buen poema.
Besos.

María Perlada dijo...

La niebla, a veces, oscurece el horizonte, y es dificil divisar lo que puede haber más allá.

Un beso enorme.

Pilar V dijo...

Hermoso modo de sentir la húmeda mano del frío.
Un saludo

Chaly Vera dijo...

La niebla avanza impavida
envolviendome en su sudario
y mi espiritu tiembla
despertando viejas pasiones

ReltiH dijo...

QUEDÉ INVADIDO.
ABRAZOS

Marisa dijo...

No sé que halo de misterio tiene la niebla
que crea desasosiego.

Besos

Euterpe dijo...

Quizás puedas salir de ella.

lichazul alqantar dijo...

me encanta la niebla , es mágica

bello poema Verónica
felicidades

abrazos , dejé cerrado la opción para comentar hasta el próximo año :D

Rafael dijo...

La niebla es un fenómeno muy habitual en el otoño y por ende en algunas almas.
Un abrazo.

J. R. Infante dijo...

A mí me gustan estos días de niebla, Vero, sobre todo en ambientes rurales, tal vez porque aquí en el Sur son escasos. Tu poema refleja ese y otro aspectos más relacionados ya con nuestro propio interior.- Besos

Sergio dijo...

Deliciosa imagen de la niebla humanizada, como entidad que se traga la realidad. Ahora la veo, además de como lo hacía antes, como lo haces tú. Un saludo.

Pilar Ortiz dijo...

Lo que pueda decir de tu poema, se queda pequeño comparado con lo que me ha hecho ver y sentir. He vuelto, te echaba de menos.

RECOMENZAR dijo...

Me gusta la niebla me confundo entre la bruma de momentos vividos creca de un mar de emociones
bonito tu texto

Conchi dijo...

Precioso poema Verónica ¡que curiosas deben de ser las leyendas que cuelgan en sus jirones! No dejes que la niebla te engulla ¡te necesitamos, para seguir disfrutando de tus poemas!.

Un abrazo.

Rosa dijo...

Me ha gustado la forma de describirla. He recordado la niebla en la montaña, muy densa y habitual en esta época.

Regreso a la montaña siempre que puedo, he sentido esta sensación:

Húmeda atmósfera
me rodea
con su manto.

¡Un beso!, mi querida Verónica.

LA ZARZAMORA dijo...

Me hiciste sentir escalofríos, algo parecido me ocurrió leyendo Le Horla de Maupassant...
Esos entes misteriosos es que me fascinan.

Besos despejados, preciosa.

tecla dijo...

Es en la niebla donde podemos encontrarnos con la enorme dimensión de nosotros mismos.
Silencio.

Ceciely dijo...

Los estados del alma se parecen a los estados del tiempo.
Este paisaje lo estoy viviendo aquí y ahora, la nieve cae inclemente, enterrándolo todo.
Que festejes Navidad con dulces de alegría y Año Nuevo con champán burbujeante de ilusiones.
Abrazos

Mª Carmen dijo...

Precioso poema. Felices fiestas. Besitosss.

Anónimo dijo...

me ha gustado. Te llega esa densidad, fría, inestable que lo envuelve todo, donde nada se ve y quieres salir lo más rápidamente posible. El final de la poesía no lo has podido plasmar mejor.