7 de octubre de 2015

De una hoja moribunda a una hoja muerta

Espérame, amada.
Pronto caeré
a la Tierra del Destino.
Ya siento
mi muerte cercana;
inevitable cumplimiento
de la vida en su tiempo.

Amada, mi amada,
desde mi deriva
te contemplo:
seca. Muerta.
Y aun, tan bella.

Fuimos eternos,
sabiéndonos efímeros,
desde nuestro brote
de primavera.
Y ahora…

Ahora hemos
completado nuestro ciclo.
Caigo.
Junto a ti reposo
en este nuestro
único estío.



-Verónica Calvo-

-Imagen: Serrano-

14 comentarios:

Rafael dijo...

Así es el otoño, quizás el sueño feliz de una primavera impteuosa.
Un abrazo.

lichazul alqantar dijo...

qué cosas sincrónica, de caídas los poemas dialogan
hermoso Verónica
besitos

TORO SALVAJE dijo...

Bravooooooooooooooooooooooooooo

Qué delicia de poema.
Es una pasada.

Delicado, tierno y genial.

Aplausoooooooooo

Besos.

J. R. Infante dijo...

Qué bella composición, Vero. La analogía con la vida misma es evidente, como lo es todo el otoño.- Besos

Sor.Cecilia Codina Masachs dijo...

Hola Verónica, un poema precioso haciendo referencia al otoño, estación que me gusta mucho, casi casi más que la primavera.
Un beso

Marinel dijo...

No puedo imaginar una forma más bella de despedirse en las hojas otoñales...
Precioso de veras.
Un beso.

S. dijo...

Maravilloso poema sobre lo efímero. Creo que ese es el lema de la vida y lo que la hace tan bella como un poema, su brevedad. Tan genial como siempre, Verónica. O más. Saludos

LA ZARZAMORA dijo...

La efímera levedad del ser cubierta de toda su fragilidad.
Hojas muertas en el estío de las miles de estaciones que nos cubren el tiempo y la piel.

Besos, mi querida Tinta.

Rosa dijo...

Delicioso.
Y esa estética tan tuya para presentarlo.
Me encantó.

Un beso y feliz día, querida amiga.

Anónimo dijo...

Precioso poema.Delicado y sutil como es apreciar la belleza de una hoja y más al leer este poema que clava esa sutileza de la vida de una hoja y su función.
una belleza,
gracias, una vez más por este poema.

Mª Jesús Muñoz dijo...

Serenidad, aceptación y humildad en esas hojas, que han cumplido su ciclo vital...También nosotros lo cumpliremos con el aliento del espíritu que se sabe eterno...
Mi felicitación y mi abrazo de luz por tu sabiduría y claridad, Verónica.
M.Jesús

Joaquín Galán dijo...

Así somos nosotros también,seres caducos que un día nos creímos inmortales.Y es la naturaleza es una y todos formamos parte de su ciclo vital irremediablemente.

Me gustó esta oda de hoja a hoja.Ya están alfombrando las calles en pueblos y ciudades.

Abrazos Verónica.

Euterpe dijo...

El otoño se siente hasta en la poesía.

ReltiH dijo...

LINDA CADENCIA...!
ABRAZOS