11 de agosto de 2012

Noche de agosto






Acéchame, noche,
penétrame con tu viento,
deja que la llama de la vela
se consuma entre las horas
que pasas sobre mis pechos.
Ábreme el deseo
y bebe mi dulce veneno.
Aspira este perfume
que se enreda entre mis piernas
y tómame sin más,
atalaya de mis sueños,
entregándome antes del alba
un poema suelto a tus desvelos.

(Imagen: Philippe  Berthier)

6 de agosto de 2012

Amores volátiles




Dijo ella:

   - Creí que íbamos a olvidar lo que sentimos.

   - Sí, pero yo no puedo.

Dijo él cerrando brevemente los ojos. 

Y en ese lapsus, ella, cual Campanilla, aprovechó a agitar sus alas y desapareció de su vida.


(Fue publicado con otro título en este blog el 7 de marzo de 2009)